Ministro peruano afirma no se pueden precisar bajas de emboscadas a militares

  • Lima, 11 abr (EFE).- El ministro peruano de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, informó hoy que aún no se puede precisar el número exacto de bajas que causaron dos emboscadas terroristas a sendas patrullas del Ejército el viernes en una zona selvática del sur del país.

Lima, 11 abr (EFE).- El ministro peruano de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, informó hoy que aún no se puede precisar el número exacto de bajas que causaron dos emboscadas terroristas a sendas patrullas del Ejército el viernes en una zona selvática del sur del país.

Flores-Aráoz señaló a la emisora Radioprogramas del Perú (RPP) que los ataques se produjeron ayer en la región de Ayacucho, en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), donde según la información oficial que se ofreció en un primer momento hubo un militar muerto, tres heridos y dos desaparecidos.

El ministro precisó hoy que fueron dos ataques, perpetrados por terroristas en alianza con narcotraficantes, y que no se cuenta todavía con información detallada, pero que es probable que se incremente el número de víctimas.

"Son dos patrullas sucesivas, había muy corto trecho entre una y otra. La primera pasó y la segunda fue emboscada pero, inmediatamente después, la primera también sufrió una emboscada", indicó.

Hasta el momento, señaló, "toda la información es confusa, no completa y contradictoria".

Flores-Aráoz aseguró que "es probable" que haya más muertos, aunque matizó que todavía no lo podía confirmar porque carecía de la información completa.

"Sí tenemos información de que dos personas de esa primera patrulla ya se encuentran en Sanabamba y están vivos y sin problemas", añadió.

El ministro enfatizó que estas emboscadas se producen porque las fuerzas armadas patrullan y mantienen el control de la zona, por la que se desplazan remanentes terroristas y narcotraficantes.

"Acá el Estado ha tomado la decisión de enfrentar y terminar con dureza esta situación que a todos nos alarma, nos preocupa y lamentamos lógicamente cuando hay bajas y heridos", concluyó.

Los militares peruanos iniciaron en agosto pasado una gran ofensiva en el VRAE con el objetivo de controlar la agreste región del Viscatán, considerado el último reducto de Sendero Luminoso, que se mantiene en la zona en alianza con los cárteles del narcotráfico.

Esa región fue tomada totalmente hace un mes, tras una serie de combates que dejaron más de una veintena de bajas entre los militares.

Según las informaciones oficiales, los terroristas en la zona son unos 300 y se movilizan constantemente para emboscar a las fuerzas armadas.

Sendero Luminoso fue derrotado militar y políticamente en 1992, con la captura de su fundador, Abimael Guzmán, pero un grupo de sus seguidores se negó desde entonces a aceptar cualquier posibilidad de deponer las armas.