Una pareja, encarcelada en Perpignan por no alimentar a sus ocho hijos

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El padre, un musulmán radical, defendía la delgadez como síntoma de purificación

PARIS, 15 (EUROPA PRESS)

Una pareja de unos cincuenta años fue inculpada y encarcelada el pasado lunes en Perpignan, en el sureste de Francia, por haber maltratado y privado de alimento y cuidados a ocho de sus nueve hijos. El padre, un musulmán radical de origen marroquí, explicó a los gendarmes en el momento de su detención que la delgadez de los chicos era sinónimo de "purificación". Tres de ellos, los que presentaban mayores síntomas de desnutrición, han tenido que ser hospitalizados. Según las explicaciones del fiscal encargado del caso, Jean-Pierre Dréno, los gendarmes acudieron el pasado sábado 11 de abril a la casa de la pareja, en Banyuls sur mer, cerca de Perpignan, alertados por los vecinos que vieron a un chaval de 13 años que no pesaba más de 32 kilos hurgando en las basuras buscando algo de comer. El chico tenía marcas de golpes en los brazos y la cara.

Cuando los agentes entraron en el domicilio se sorprendieron al ver que no había muebles y que los niños dormían sobre unas mantas, que servían al mismo tiempo de cama y de colchón. Además, les llamó especialmente la atención que la cocina estuviera cerrada con llave y que no hubiera casi nada de comer en el frigorífico, en el que no había más que algunas verduras a pesar de que la familia tenía ocho hijos.

Según el relato del fiscal, los adolescentes habían dejado de ir al colegio a raíz de un problema con el velo islámico --que en Francia no se puede llevar en los centros escolares-- y recibían clases en casa. La familia, a la que los vecinos no conocían, vivía prácticamente en un régimen de autarquía.

Para el magistrado, lo ocurrido en este domicilio tiene rasgos propios de una secta. "Había una práctica religiosa muy estricta pero creo que esto va más allá. Aquí encontramos los modos de vida, los hábitos y el funcionamiento de una secta: hay una personaje central que tiene un don, que posee la verdad y que impone reglas a su entorno", ilustró Dréno.

Además del chaval que desencadenó la intervención de la Gendarmería, dos chicas de 15 y 13 años y medio permanecen hospitalizadas. Ninguna de las dos pesaba más de 22 kilos. Los otros cinco hijos de la pareja han sido llevados a un centro de acogida después de haber comido en un 'fast food'.