Uno de los sospechosos de los atentados de Bombay ingresó en una prisión catalana por delincuencia común

Los servicios secretos paquistaníes le atrajeron a Pakistán desde Barcelona utilizando un vínculo familiar del arrestado MADRID, 13 (EUROPA PRESS) Uno de los seis detenidos por las Fuerzas de Seguridad paquistaníes por su presunta implicación en los atentados de Bombay residió en Barcelona, donde fue detenido por delitos relacionados con la delincuencia común y llegó a ingresar en una cárcel catalana, informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista. Al parecer, los delitos que se le imputaban tenían relación con la falsificación de pasaportes. Las comprobaciones realizadas hasta el momento por los Servicios de Información españoles han permitido constatar que Javed Iqbal está vinculado a la financiación de los ataques, concretamente a la gestión de las comunicaciones del grupo autor a través de Internet. Según publica hoy 'El Periódico de Catalunya', Iqbar empleó una empresa pantalla para comprar dos páginas web, radicadas en Houston y Moscú, que eran utilizadas para comunicarse y canalizar fondos. El ministro del Interior paquistaní, Rehman Malik, admitió ayer la conexión de los atentados de Bombay con el grupo Lashkbar e Toiba, asentado en su país, y anunció la detención de seis de sus miembros. De uno de ellos, Javed Iqbal, dijo que se había trasladado en fechas recientes desde Barcelona a Pakistán. "No nos pregunten cómo le hemos traído", dijo Malik. Las fuentes consultadas por Europa Press aseguraron que se utilizó un vínculo familiar del detenido para engañarle y hacerle viajar a su país de origen. Los agentes españolas se han puesto en contacto con la Agregaduría de Interior en Islamabad con el fin de agilizar el intercambio de información y ya trabajan con la Inteligencia de otros países europeos con el fin de seguir el rastro de los fondos con los que se financiaron los atentados y que, según el ministro paquistaní, salieron de Italia y España. 195 MUERTOS. El balance final de los ataques terroristas fue de 195 personas fallecidos y 295 heridos. El ataque terrorista, el más prolongado y sangriento en la historia de la India, comenzó el 26 de noviembre por la noche. Una decena de jóvenes, supuestamente llegados desde Pakistán por mar, protagonizó la matanza cerca de cines y hoteles, en hospitales y restaurantes y en la terminal ferroviaria central. Los atacantes tomaron rehenes en dos hoteles de lujo y en un centro religioso judío. En la operación antiterrorista, que duró más de dos días, murieron 18 extranjeros y unos 20 efectivos de las fuerzas policiales y especiales.