Garzón deja en libertad a la esposa de Correa

MADRID, 11 (EUROPA PRESS) Carmen Rodríguez Quijano, la esposa del presunto cabecilla de la trama de corrupción desmantelada en la operación Gürtel, aseguró hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón que no tiene trato con su marido porque está en proceso de separación desde hace cuatro años, y que desde 2001 está desvinculada de sus empresas, según informaron fuentes de su defensa. Rodríguez Quijano, que quedó en libertad con la obligación de comparecer en el juzgado una vez al mes, señaló que fue administradora única de las sociedades de la trama Special Events y Pasadena Viajes a petición de José Luis Izquierdo, un amigo de la infancia que también se encuentra imputado en la causa y que, según dijo, le decía en todo momento qué documentos tenía que firmar. Con respecto a su relación con Correa, indicó que mantiene el régimen de separación de bienes desde que comenzaron a separarse, hace ahora cuatro años, y que apenas tiene trato personal con él desde esa fecha, por lo que desconoce sus actividades empresariales. "De lo que hacía y deshacía Paco, yo no sé nada", aseguró. De su declaración, que se prolongó durante casi una hora y media, también se desprende que nunca habría cobrado de las sociedades de su marido, ya que se encontraba a sueldo del Ayuntamiento de Majadahonda, en el que ocupaba el cargo de jefa del gabinete de Guillermo Ortega y desarrollaba tareas de publicidad y relaciones con los medios de comunicación. HIJA DE UN PROCESADO EN LA 'OPERACIÓN MALAYA' En la actualidad, según dijo, cobra de la empresa Construcciones Salamanca, que dirigía su padre, Emilio Rodríguez Bugallo, procesado en la 'Operación Malaya' por un presunto delito de cohecho y fallecido el 26 de junio de 2008. También indicó que sus únicas propiedades son tres cuentas corrientes y una vivienda que tiene hipotecada al cien por cien. De la misma forma, fue preguntada por su relación con el también imputado Antoine Sánchez, al que dijo conocer únicamente porque era primo de su marido. En todo caso, indicó que desconocía las actividades empresariales que llevaba a cabo. Rodríguez Quijano está representada por el ex fiscal de la Audiencia Nacional Enrique Molina, que abandonó la Fiscalía hace unos meses después de permanecer adscrito durante varios años al juzgado de Garzón, donde se ocupó de investigaciones relacionadas con la banda terrorista ETA y sus grupos afines. EN LIBERTAD CON MEDIDAS CAUTELARES Tras el interrogatorio, el juez Garzón imputó a Rodríguez Quijano los delitos de blanqueo de capitales, fraude fiscal, cohecho y tráfico de influencias, aunque la dejó en libertad con la obligación de comparecer una vez al mes en el juzgado más próximo a su domicilio. El instructor adoptó esta medida a pesar de que las fiscales anticorrupción Myriam Segura y Concha Sabadell habían solicitado como medidas cautelares la imposición de comparecencias semanales, la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del territorio nacional. En la causa se encuentran imputadas un total de 37 personas, entre las que figuran los ex alcaldes de Boadilla del Monte y Majadahonda, Arturo González Panero y Guillermo Ortega, respectivamente, ambos del Partido Popular (PP). MUTISMO DE OTRA IMPUTADA La primera imputada en comparecer, alrededor de las 11.30 horas, fue Carmen Luis Cerezo, que abandonó el juzgado a los diez minutos y se negó a comentar los términos de su interrogatorio con los medios de comunicación. El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 también tomó declaración a Felisa Jordán Goncet, que se encuentra imputada en la causa al estar presente en los consejos de administración de las empresas Uno más Cuatro Comunicación, Good and Better y Easy Concept.