Manifestantes acusan a policía británica de violencia en G-20

Por Kate Kelland

LONDRES (Reuters) - Una mujer, que fue filmada mientras era golpeada por un sargento de la policía armado con un bastón durante las protestas contra la cumbre del G-20 en Londres, dijo el sábado que el agente que la atacó usó violencia innecesaria.

En una serie de entrevistas en televisión, Nicola Fisher dijo que el policía la empujó, la golpeó en la cara con una mano y luego en las piernas con un bastón.

Un sargento de la policía metropolitana de Londres fue suspendido el miércoles, después de que se hicieron públicas las imágenes del incidente, que ocurrió el 2 de abril, en el sitio YouTube.

"El me empujó y yo lo empujé devuelta. Fue como una reacción automática. Estaba asombrada de que me hubiera empujado. Y luego el me pegó con la mano en la mejilla izquierda y eso me enojó mucho", dijo al canal Sky Fisher, una mujer de 35 años de Brighton, al este de Inglaterra.

Afirmó que se acercó al policía para pedirle explicaciones por golpearla y sostuvo que "probablemente" lo insultó.

"Y luego el sacó su bastón, lo sacudió y me pegó en la parte de atrás de la pierna. Yo retrocedí (...) y él me pegó de nuevo", declaró.

En una entrevista distinta con el canal BBC, Fisher describió el ataque como enérgico.

"No fue un golpecito. El usó toda su fuerza. Fue muy violento y agresivo e innecesario", aseveró.

"Simplemente estaba tan impactada y enojada por lo que había hecho, y tengo que ser honesta, verdaderamente no creí que fuera a sacar su bastón y golpearme como lo hizo", manifestó.

La Comisión Independiente de Reclamos de la Policía británica (IPCC, por su sigla en inglés), dijo el viernes que otro oficial fue interrogado por sospechas de estar implicado en la muerte de un hombre durante las protestas contra el G-20 el 1 de abril.

La IPCC afirmó que había recibido un total de 145 quejas sobre el desempeño policial en las protestas del 1 y 2 de abril, cuando se produjeron escaramuzas entre los activistas y agentes antidisturbios.

La entidad sostuvo que un oficial no identificado fue interrogado después de que una segunda revisión de los hechos indicara que el vendedor de diarios Ian Tomlinson no murió producto de un ataque cardíaco, como se pensó al inicio.

Tomlinson, de 47 años, murió tras verse atrapado por las protestas cerca de la sede del Banco de Inglaterra, en el distrito financiero de Londres, mientras regresaba a casa el 1 de abril, un día antes de que los líderes mundiales se reunieran a discutir la crisis económica.

Material de video mostró más tarde que Tomlinson, que no había tomado parte en las manifestaciones, fue tirado al suelo por un oficial antidisturbios en medio de las protestas. El hombre sufrió un ataque poco después en una calle cercana.