En Rusia roban bancos hipnotizando a los cajeros


Un grupo de personas pasa por debajo de un anuncio de Sberbank, banco estatal ruso

Un grupo de personas pasa por debajo de un anuncio de Sberbank, banco estatal ruso Denis Sinyakov | Reuters

(Moscú, Rusia). Los ladrones de bancos han amenazado a los cajeros con cuchillos, se han abierto paso a tiros y han llegado hasta las cajas fuertes haciendo túneles. Pero una mujer en el sur de Rusia ha decidido utilizar un método más fácil para realizar varios arriesgados y no violentos robos a entidades financieras: Galina Korzhova, según la policía, habría hipnotizado a la cajera de un banco para llevarse miles de dólares. Según ha explicado Anton Kornoukhov, portavoz de la policía de la ciudad de Volgogrado, Galina Korzhova ha sido detenida como sospechosa de hipnotizar a la empleada de un banco en la ciudad vecina de Volzhky y conseguir que le diera 55.000 euros (más de 80.000 dólares estadounidenses). Se cree que la misma mujer es también autora del robo en otros 30 bancos, en lo que la prensa rusa ya ha bautizado como un "gran tour" alrededor del país. La cajera "conoció a la mujer en la calle, y ésta le dijo que la libraría de conjuros y que la ayudaría a curar a parientes enfermos", explica el portavoz policial. Korzhova está acusada de indicarle a la empleada del banco, cuyo nombre no ha sido difundido, que colocase el dinero en una bolsa de plástico y se reuniese con ella en la puerta del banco estatal Sberbank, en el centro del pequeño pueblo ruso. Allí, la cajera le dio el dinero a Korzhova. La ladrona logró escapar con 30.000 euros, 20.000 dólares estadounidenses y 2,6 millones de rublos (unos 55.600 euros), según la policía. La cajera tan sólo se dio cuenta de lo que había hecho un par de horas más tarde, y se lo comunicó a sus jefes. Curiosamente, hay una vieja historia sobre un cajero del Sberbank hipnotizado por orden del dictador Josef Stalin. Wolfgang Messing era un judío alemán que llegó a la URSS escapando de la Alemania nazi, no sin antes predecir que el régimen de Hitler se derrumbaría. Se dice que Messing fue el adivino personal de Stalin, y que llegó a hipnotizar al cajero de un banco para que le diera 100.000 rublos. Al parecer, fue un experimento ordenado por Stalin. La policía secreta soviética devolvió posteriormente el dinero, y el cajero tuvo un ataque al corazón cuando se enteró de que le habían engañado. La policía asegura que Korzhova es una "tsiganka" o gitana. Las fuerzas policiales rusas, acusadas a menudo de discriminación racial, aseguran que este tipo de crimen se realiza a menudo por personas de etnia gitana, tradicionalmente vinculadas a las artes de predecir el futuro. Algunas organizaciones de derechos humanos han denunciado que los gitanos sufren severas discriminaciones en Rusia y que la policía les acosa y culpa de delitos de manera regular. Según la policía rusa, si bien la técnica de la hipnosis no es muy común, tampoco es algo infrecuente entre los delincuentes. Al parecer, se utiliza en delitos callejeros, pero sin llegar habitualmente al nivel de robos de bancos.En 2003, la olímpica de natación sincronizada Yulia Shestakovich dijo que había sido hipnotizada en las calles de Moscú, lo que hizo que llevase a dos mujeres desconocidas a su piso y les diese dinero y joyas por valor de 19.000 dólares. Shestakovich dijo en su día que no se acordaba de nada de lo sucedido, que sólo recordaba a una mujer preguntándole la hora y que dos horas después se despertó. Otra víctima asegura que le dijeron que si daba todo su dinero, sería liberada de un conjuro. "Pasa muchísimo", asegura Yevgeny Vishenkov, ex investigador de la policía y responsable de la Agencia de Investigaciones Periodísticas, que dice haber visto cómo se usaba la hipnosis para delitos cuando trabajaba como agente en San Petersburgo, en la década de 1980. Según él, estas técnicas se han usado "no sólo en la época soviética, sino también antes de 1917", en la Rusia zarista. Vishenkov recuerda incluso cómo uno de sus compañeros fue hipnotizado tras detener a un hombre acusado de posesión de mariguana. Vishenkov dice que dejó a su colega interrogando al sospechoso, y cuando regresó al despacho encontró al sospechoso marchándose tras dejar hipnotizado al joven agente, que le había devuelto la droga y dejado en libertad. Vishenkov rápidamente volvió a detener al individuo, que llevaba la marihuana en el calcetín. "Primero pensamos que había logrado sobornar a alguien, pero no tenía dinero. Había hipnotizado al agente contándole historias y cantando", recuerda. Vishenkov asegura que él tenía un método para librarse de caer en trampas hipnóticas por parte de los detenidos. "Les decía que se callasen".