Cheney defiende la estrategia antiterrorista de Bush y arremete contra Obama

  • Washington, 21 may (EFE).- El ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney defendió hoy las decisiones antiterroristas del Gobierno de George W. Bush y sus técnicas de interrogación, las mismas que Barack Obama ha calificado como "tortura".

Cheney defiende la estrategia antiterrorista de Bush y arremete contra Obama

Cheney defiende la estrategia antiterrorista de Bush y arremete contra Obama

Washington, 21 may (EFE).- El ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney defendió hoy las decisiones antiterroristas del Gobierno de George W. Bush y sus técnicas de interrogación, las mismas que Barack Obama ha calificado como "tortura".

"Nunca se permitió la tortura y los métodos se revisaron de forma cuidadosa desde el punto de vista legal antes de ser aprobados", dijo Cheney en un discurso sobre seguridad nacional en un centro de estudios conservador de Washington, minutos después de que Obama hablase sobre el mismo tema.

"Fui y sigo siendo un firme defensor de nuestro programa de interrogatorios refinados", insistió, para añadir que esos interrogatorios, que incluyeron la asfixia simulada, fueron "legales, esenciales, justificados, exitosos y lo correcto".

Alabó también a los funcionarios de inteligencia que interrogaron a los terroristas que, en su opinión, pueden estar "orgullosos de su trabajo, orgullosos de los resultados porque lograron prevenir la muerte violenta de miles, quizás cientos de miles de personas".

Insistió en que la decisión de Obama de prohibir ese tipo de prácticas es completamente "insensata".

"Es una temeridad encubierta de rectitud que hará que el pueblo estadounidense esté menos seguro", afirmó el ex vicepresidente, que tras pasar ocho años en la sombra durante los dos mandatos de Bush se ha convertido ahora en un invitado habitual de los principales programas políticos de televisión.

Obama había dicho sólo minutos antes estar "completamente en desacuerdo" con los que dicen que "métodos brutales como la asfixia simulada son necesarios" para mantener seguros a los estadounidenses.

El ex número dos de EE.UU., considerado uno de los vicepresidentes más poderosos de la historia, atacó también la decisión de Obama de desclasificar varios documentos que detallan cómo el anterior Gobierno dio luz verde a la CIA para poner en práctica técnicas consideradas tortura por la actual Casa Blanca.

"Al público se le dijo menos de la mitad de la verdad", aseguró Cheney, quien apuntó que se borró en los documentos lo que logró descubrir el Gobierno gracias "a los métodos en cuestión".

"Otros documentos en los que se detallan tramas terroristas que se evitaron aparentemente no fueron considerados para salir a la luz pública", indicó Cheney.

"Por razones que la administración todavía tiene que explicar, creen que el público tiene derecho a conocer el método de las preguntas pero no el contenido de las respuestas".

Criticó también la decisión del actual mandatario de clausurar la prisión militar estadounidense de Guantánamo, en Cuba.

"A la administración (de Obama) le ha resultado fácil recibir aplausos en Europa por la clausura de Guantánamo, pero resulta delicado el encontrar una alternativa que sirva los intereses de la Justicia y la seguridad nacional estadounidense", dijo Cheney.

Insistió en que esa decisión se llevó a cabo con "poca deliberación y sin un plan".

"En la actualidad hay un debate considerable en esta ciudad sobre las medidas que adoptó nuestro Gobierno para defender al pueblo estadounidense", aseveró, para concluir que respaldó esas políticas en su momento y, en las mismas circunstancias, volvería a hacerlo "sin dudarlo".

Mencionó que el Gobierno en el que él jugó un papel prominente "salvó vidas a través del Programa de Vigilancia Terrorista que permitió interceptar llamadas y vigilar los contactos entre Al Qaeda y personas residentes dentro de EE.UU.".

Obama, por su parte, afirmó que "las decisiones que se tomaron durante los últimos años se basaron en un enfoque legal improvisado para luchar contra el terrorismo que no era ni efectivo ni sostenible".