Ciudad Juárez busca en Medellín un ejemplo a seguir para reducir la violencia

  • Medellín (Colombia), 30 may (EFE).- La sociedad civil de Ciudad Juárez busca en la colombiana Medellín, antaño la urbe más violenta de América Latina, un ejemplo a seguir para rescatar a este rincón mexicano de la espiral de terror en la que está sumido, donde sólo el año pasado se registraron alrededor de 1.700 asesinatos.

Medellín (Colombia), 30 may (EFE).- La sociedad civil de Ciudad Juárez busca en la colombiana Medellín, antaño la urbe más violenta de América Latina, un ejemplo a seguir para rescatar a este rincón mexicano de la espiral de terror en la que está sumido, donde sólo el año pasado se registraron alrededor de 1.700 asesinatos.

Carlos Angulo, del Observatorio Ciudadano Ciudad Juárez, una organización civil que busca una salida a esa violencia, dijo en una entrevista con Efe que "el Gobierno (mexicano) no pudo ver el problema y este tipo de problemas se solucionan si se va a la raíz de la sociedad, como se ha hecho en Medellín".

Angulo se encuentra entre los 1.600 asistes al V Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo que clausurará hoy en Medellín el presidente mexicano, Felipe Calderón, y donde se han escuchado los testimonios de una treintena de afectados por ese flagelo de varios países, como México, España y Colombia.

"Queremos generar una respuesta ciudadana a esta problemática, organizando a la sociedad para que no sea un frente ante el Gobierno, sino una colaboración", manifestó.

En ese sentido, dijo que "se puede ver a Medellín como un ejemplo", dada la transformación del tejido social registrado en los últimos años gracias a la gestión del ex alcalde Sergio Fajardo y su sucesor Alonso Salazar.

El fundador del Observatorio explicó que la problemática de su ciudad, cuya particularidad es que es fronteriza con Estados Unidos, es que es un paso de cantidades inmensas de drogas y el lugar por donde se introduce a México "el 90 por ciento de las armas", que -según sus palabras- suponen "un verdadero arsenal".

Este abogado detalló que "en Ciudad Juárez se exacerbó la violencia derivada del narcotráfico de un año para otro con secuestros y extorsiones, donde la gente se escondió en sus casas y se colapsó el comercio, lo que provocó un estado de pánico total entre la ciudadanía".

Explicó que "el Gobierno federal tomó cartas en el asunto, cuando los gobiernos locales se vieron incapacitados, y determinó tomar por asalto la ciudad, se mandaron 10.000 miembros del Ejército y entre ocho a diez días bajó el índice delictivo en un 90 por ciento".

Sin embargo, Angulo cree que la solución pasa por atajar el problema desde la raíz en vez de militarizar la ciudad.

En sus palabras, el origen de la situación que vive hoy la capital del estado de Chihuahua está en que a partir de los controles de lavado de dinero se crearon redes por las que los narcotraficantes pagaban a sus miembros en drogas, "lo que vino a generar un mercado interno al grado de que unas 10.000 personas son adictas sólo en Ciudad Juárez".

"Para la distribución a nivel local se crearon redes de jóvenes delincuentes, y cuando el Gobierno empieza a cerrar caminos y a detener o extraditar a los grandes capos, los niveles segundos, terceros y cuartos de las organizaciones empiezan a detentar más poder.

"La respuesta es violenta y otros carteles, particularmente los de Sinaloa y el Golfo, quieren tomar la plaza y el cartel de Juárez resiste, lo que da lugar a una guerra campal", prosiguió.

A raíz de esa ola de violencia e impunidad, ya que los narcos han penetrado en las instituciones locales, la delincuencia común y las pandillas de distribución de drogas empiezan a atacar a la población civil con extorsiones y secuestros.

"De esta manera colapsó el comercio, ya que dentistas, médicos, pequeños comerciantes, restaurantes, salones de belleza deben pagar una cuota de protección a los nuevos delincuentes, y si no lo hacen les queman sus establecimientos", agregó.

Angulo cree que "Ciudad Juárez debería tomarse como referencia de lo que se debe hacer en un entorno de drogas, terrorismo y violencia".

"Nosotros queremos desarrollar un nuevo paradigma que venga a cambiar las cosas", concluyó.