El TS revisa la condena a miembros de una cuadrilla de Amurrio que condecoraron imágenes de presos etarras en las fiestas

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

El Tribunal Supremo revisará el próximo 28 de mayo en vista pública la condena a un año de prisión impuesta el pasado mes de julio por la Audiencia Nacional a dos miembros de la cuadrilla 'Herriarenak' de Amurrio (Álava), por participar en un acto en el que los monigotes de dos etarras fueron condecorados como "representantes de las fiestas patronales" de 2005.

Los recurrentes, Arkaitz Quincoces y Alfredo Remírez, fueron quienes portaron las efigies en cartón piedra de los presos etarras José Ángel Viguri y Santos Berganza durante el acto en el que se impusieron las citadas distinciones.

En la misma sentencia, la Audiencia absolvió de un delito de enaltecimiento del terrorismo al alcalde de Amurrio (Álava), Pablo Isasi (EA), y al ex concejal de Cultura del municipio Eleder Zalbide (PNV), para los que la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) solicitaba una pena de 15 meses de cárcel.

El ponente de la sentencia del alto tribunal será el magistrado José Manuel Maza, y completarán la Sala Adolfo Prego, Andrés Martínez Arrieta, Luciano Varela y Diego Ramos.

En su día, la Audiencia Nacional destacó que "la pertenencia a ETA como colaboradores de las personas designadas y su estancia en prisión en cumplimiento de las condenas impuestas durante más de quince años" era conocida por los condenados -uno de ellos, Arkaitz Quincoces, es sobrino de Viguri-, por lo que el tribunal consideró que su intención era la de dar relevancia a los dos presos de ETA "realizando por tanto un juicio positivo sobre el hecho criminal y las personas que lo cometen, a las que se eleva a la cúspide del honor popular en las Fiestas Mayores de Amurrio".

ETARRAS CONDENADOS.

José Ángel Viguri fue detenido en Irún el 16 de septiembre de 1989, tras un enfrentamiento con agentes de la Guardia Civil en el que murieron los etarras Juan Oyarbide Aramburu, 'Txiribitas', y Manuel Urionabarrenechea Betanzos "Manu". En diciembre de 1991 fue condenado a 51 años de cárcel por el atentado cometido contra la casa cuartel de Llodio (Alava), cometido el 14 de marzo de 1988, y en el que dos guardias civiles resultaron heridos.

Santos Berganza Cendegui, antiguo ertzaina, fue detenido en la misma operación por su relación con el "comando Araba". Actualmente, cumple una condena de 16 años de prisión por facilitar información sobre militares y policías a la banda terrorista ETA.

La resolución de la Audiencia Nacional contó con el voto particular discrepante del magistrado Sáez Valcárcel, que entendió que la conducta de los jóvenes no encajaba en el tipo penal de enaltecimiento del terrorismo.

Según este magistrado, el hecho atribuido a estos dos vecinos "representa un mero recuerdo de dos personas nacidas en la villa, más de quince años después de su condena y encarcelamiento, cuando en la memoria colectiva era difícil, quizá imposible, conectarles con los hechos que cometieron y por los que fueron sancionados".