Facua tacha de "retrógrada" y de "atentado al progreso" la postura de Obama sobre las descargas en Internet

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

La asociación Facua-Consumidores en Acción calificó hoy de "retrógrada" y de "atentado al progreso" la postura del presidente de EEUU, Barack Obama, sobre programas de descargas en Internet como eMule, BitTorrent o Ares, y lamentó que la nueva administración mantenga las mismas políticas que el Gobierno de George W. Bush.

En opinión de la asociación, el Informe 301, que cada año elabora el Departamento de Comercio de EEUU para evaluar la legislación y políticas sobre propiedad intelectual en todo el mundo, supone "un atentado al progreso tecnológico y está mediatizado por lobbies que sólo conciben la cultura desde el punto de vista patrimonialista y mercantilista".

En este sentido, Facua insta a los gobiernos a que escuchen a las organizaciones de la sociedad civil que defienden los intereses de los usuarios, en lugar de "dejarse guiar por los intereses de quienes, con la defensa de la cultura como argumento, fomentan legislaciones que suponen auténticos ataques a la misma y a los derechos y libertades civiles".

Por su parte, Consumers International, la organización de la que Facua forma parte, señala que "es lamentable ver que la transición del gobierno de Bush a la administración de Obama no se ha traducido en un más ecuánime y solidario Informe 301". Así, señala que muchos países a los que EEUU critica "están actuando dentro de sus obligaciones internacionales y, en muchos casos, sirviendo a los intereses de su ciudadanía mejor que aquellos países que poseen estrictas leyes de propiedad intelectual".

Consumers International acaba de presentar, en respuesta al Informe 301, su Lista de Vigilancia sobre Propiedad Intelectual, un documento que clasifica las legislaciones nacionales y su aplicación desde la perspectiva de lo bien que promueven el acceso a los conocimientos de los consumidores, al permitirles un acceso equitativo a los productos de la cultura y la ciencia de la sociedad en que viven.

De los dieciséis países analizados por Consumers International, España está en el grupo de los "más hostiles a los intereses de los consumidores".