Iker Esparza, imputado y en prisión por pertenencia a la banda terrorista ETA

  • París, 29 may (EFE).- El presunto etarra Iker Esparza, detenido el pasado lunes en París, ha sido enviado a prisión después de ser interrogado en la capital francesa por magistrados antiterroristas, entre ellos la juez Laurence Le Vert, que le imputaron, entre otros cargos, el de pertenencia a la banda terrorista ETA.

París, 29 may (EFE).- El presunto etarra Iker Esparza, detenido el pasado lunes en París, ha sido enviado a prisión después de ser interrogado en la capital francesa por magistrados antiterroristas, entre ellos la juez Laurence Le Vert, que le imputaron, entre otros cargos, el de pertenencia a la banda terrorista ETA.

Esparza ha sido imputado por la Justicia gala por ser miembro de una asociación de malhechores con fines terroristas y el juez correspondiente ordenó su ingreso inmediato en prisión provisional, dijeron hoy a EFE fuentes judiciales.

El detenido, que había permanecido en dependencias de la Subdirección Antiterrorista de la policía judicial francesa (SDAT), a las afueras de París, fue entregado a la Justicia el jueves por la tarde y enviado a prisión horas más tarde, precisaron las fuentes.

Entre los otros cargos imputados a Esparza están los de receptación de un vehículo robado, posesión de un arma robada, de documentos administrativos falsos y de matrículas falsas de vehículo que habían sido también robadas.

"Fue enviado a prisión provisional en conformidad con la petición del tribunal", resumieron las fuentes.

Al presunto etarra, detenido en la madrugada del lunes en el centro de París, se le incautó documentación en la que figuraban papeles con su nombre y apellidos, lo que facilitó la verificación de su identidad.

En el momento del arresto, el etarra iba armado con una pistola, viajaba en un vehículo con matrículas falsas y llevaba consigo "mucha documentación falsa", además de la suya propia, según dijeron fuentes de la investigación.

La detención se produjo en el centro de la ciudad, cuando una patrulla urbana de seguridad sospechó del terrorista y le pidió que se identificara; el detenido intentó darse a la fuga hasta que fue interceptado por los agentes.

Esparza fue condenado en 2002 a cinco años de prisión por lanzar "cócteles molotov" contra un tren estacionado en Ventas de Irún el 9 de agosto de 1998.