Irene Villa, víctima de ETA, un ejemplo de perseverancia en Medellín

  • Medellín (Colombia), 29 may (EFE).- La española Irene Villa, víctima de un atentado de ETA cuando tenía 12 años que le amputó las dos piernas, se convirtió hoy en un ejemplo de perseverancia y esperanza durante el V Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, que se celebra en la ciudad colombiana de Medellín.

Medellín (Colombia), 29 may (EFE).- La española Irene Villa, víctima de un atentado de ETA cuando tenía 12 años que le amputó las dos piernas, se convirtió hoy en un ejemplo de perseverancia y esperanza durante el V Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, que se celebra en la ciudad colombiana de Medellín.

Villa fue una de las treinta víctimas del terror de distintos países que participa en este foro, cuyo propósito es hacer visibles a las víctimas del terrorismo y aunar esfuerzos para que la sociedad se comprometa más con estas personas.

En una entrevista con Efe, la joven de 30 años dijo que ha llegado hasta Medellín para explicar la importancia de recibir cariño de la sociedad: "todo ese apoyo social que yo he tenido me parece injusto que no lo tengan otros".

Villa, que camina con prótesis, es periodista y psicóloga, fue víctima de una bomba de ETA en 1991 que la dejó sin las dos piernas, tras pasar tres días en coma, y a su madre, María Jesús González, sin una pierna y un brazo.

En aquel momento, su caso se conoció en todo el mundo por lo impactante de las imágenes que se difundieron y por el hecho de que una madre y una hija sufrieran un ataque tan brutal.

Irene Villa hoy habló a Efe "de la importancia del perdón para salir adelante, para superar el dolor, para mirar la vida con optimismo".

"Lo importante es que la sociedad nos comprenda, hacernos visibles, es muy importante. En España, la gente me quiere porque me conoce, si no me conociera sería una amputada más", agregó.

A su juicio, para superar el trauma de sobrevivir a un atentado hace falta "esperanza, amor y superación. Superar el dolor y transformar el odio y la venganza en esperanza".

Con estas palabras, la española se convirtió en un ejemplo a seguir porque, según dijo, está en Medellín para "hablar de valores".

Explicó que su madre y ella aprendieron a andar con prótesis, que eso lo superaron "como un privilegio", que su vida ha sido "lucha, perseverancia, sacrificio y caerse y levantarse una y otra vez de forma literal".

Ahora forma parte de un equipo de esquí, le gusta el deporte de riesgo, hace piragüismo y asegura ser una adicta a los viajes, a los retos y a las experiencias que la hacen crecer.

También reconoció que desde que ocurrió el atentado, ha sido seguramente más duro para su madre que para ella: "ver a tu hija mutilada con doce añitos es más duro que verte a ti misma mutilada", aseveró.

"Para ella fue el motor que yo no me hubiese muerto, el hecho de que yo sobreviviese es lo que nos ha sacado adelante; mientras mi padre y mi hermana se hundían, mi madre nos ha sacado adelante", concluyó.

Irene Villa participó en una mesa redonda del Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo junto a otras diez víctimas españolas de ETA y de los atentados del 11-M.

Todas ellas dieron testimonio de su experiencia a un auditorio formado por 1.600 asistentes, tras la inauguración horas antes del foro por los Príncipes de Asturias y el presidente de Colombia, Álvaro Uribe.