La hermana de Jiménez Becerril se pregunta si Azurmendi "se acordó de los hijos de Alberto"

SEVILLA, 5 (EUROPA PRESS)

Teresa Jiménez Becerril, hermana del concejal del PP Alberto Jiménez Becerril, asesinado junto a su esposa Ascensión García Ortiz el 30 de enero de 1998 en Sevilla por la banda terrorista ETA, reaccionó hoy al traslado de la pareja formada por Mikel Azurmendi y Maite Pedrosa a la cárcel de Albolote (Granada) tras haber sido padres y contar esta prisión con un módulo en el que la terrorista podrá cuidar de su hija hasta que cumpla tres años.

En este sentido, Jiménez Becerril expresó a Europa Press su "enorme impotencia" y se preguntó si Azurmendi, "al acordarse de su hijo, se acordó también de los hijos de Alberto cuando lo mataron hace once años a veinte metros de donde lo esperaban".

"Lo que ha pasado es una clara muestra de que hay algo que no funciona, cuando la Justicia no repara el daño, sino que se aleja de las víctimas y se aproxima a los verdugos", indicó la hermana del edil, que indicó que las acciones deberían ser tendentes a "placar la sensación de desamparo que queda a la víctima".

La también candidata a las elecciones europeas por el PP señaló que tras acontecimientos como éste queda "una desconfianza enorme", calificando de "una bofetada más" la decisión del juez central de Vigilancia Penitenciaria.

Añadió que no pide la cadena perpetua, "ni se trata de torturar a nadie, aunque se torture a las víctimas de este modo, porque somos mejores que ellos", sino "justicia", en el sentido de que los encarcelados "cumplan su condena" y que no se les "premie" ni "se les haga la vida agradable".

Mikel Azurmendi Peñagarikano y José Luis Barrios fueron condenados a 60 años como autores materiales de los disparos que acabaron con la vida del concejal y su mujer, Ascensión García, mientras que Maite Pedrosa fue condenada a diez años de prisión por un delito de conspiración para cometer homicidio terrorista, al no haber participado directamente en la acción terrorista. El Tribunal Supremo elevó después la pena a 12 años. Azurmendi y Pedrosa no han mostrado discrepancia alguna con la dirección de ETA, ni se han desmarcado de la violencia, según las fuentes consultadas.

A diferencia de los asesinos de Miguel Angel Blanco, Javier García Gaztelu, 'Txapote', e Irantxu Gallastegi, 'Amaia', Azurmendi y Pedrosa no han necesitado ser padres para poder estas juntos. Ambos ya estaban en la misma prisión, la de El Acebuche (Almería) desde 2003 para facilitar el cumplimiento del auto del juez de 1999 en el que reconocía su derecho a comunicarse. El auto fue dictado al poco de ser condenados por los asesinatos de Sevilla.