Las víctimas del terrorismo son más propensas a sufrir depresión, según un estudio

  • Vitoria, 19 feb (EFE).- El estudio Impacto en la Salud de la Violencia Colectiva (ISAVIC), presentado hoy en un acto de recuerdo a Fernando Buesa, revela que las víctimas del terrorismo tienen peor salud que el resto de la población y son cuatro veces más propensas a sufrir depresiones o ansiedad.

Las víctimas del terrorismo son más propensas a sufrir depresión, según un estudio

Las víctimas del terrorismo son más propensas a sufrir depresión, según un estudio

Vitoria, 19 feb (EFE).- El estudio Impacto en la Salud de la Violencia Colectiva (ISAVIC), presentado hoy en un acto de recuerdo a Fernando Buesa, revela que las víctimas del terrorismo tienen peor salud que el resto de la población y son cuatro veces más propensas a sufrir depresiones o ansiedad.

La Fundación Fernando Buesa que preside Natividad Rodríguez, viuda del dirigente socialista vasco que, junto al ertzaina Jorge Díez, murió en un atentado de ETA el 22 de febrero de 2000, ha celebrado en Vitoria un acto de homenaje a todas las víctimas del terrorismo.

Han asistido numerosos representantes institucionales y políticos, entre ellos los tres principales candidatos a liderar el Gobierno Vasco tras las elecciones del 1 de marzo: el lehendakari y aspirante a la reelección, Juan José Ibarretxe (PNV), Patxi López (PSE-EE) y Antonio Basagoiti (PP).

También han estado presentes el presidente del Senado, Javier Rojo y varias víctimas del terrorismo como Eduardo Madina o María Angeles Romero y Sandra Carrasco, viuda e hija del ex concejal socialista Isaías Carrasco asesinado por ETA en Mondragón.

El evento, con el lema "Los pasos en las huellas", se ha preparado, según la Fundación, como un homenaje a "todas las víctimas del terrorismo, de reafirmación de los valores democráticos y como un grito de resistencia ante la violencia terrorista".

Además, se ha presentado un estudio, denominado Impacto en la Salud de la Violencia Colectiva (ISAVIC), con el patrocinio de la Fundación Fernando Buesa, que es el primero que se realiza en el País Vasco para conocer las secuelas de los actos terroristas en la salud de las víctimas.

Una de sus conclusiones principales es que la probabilidad de las víctimas del terrorismo de padecer depresión o ansiedad "es cuatro veces superior a la del resto de la población".

Ha sido elaborado por investigadores, psicólogos y médicos entre los años 2005 y 2008 y en él se han analizado las vivencias de 36 víctimas y parámetros de la salud de unos dos mil ciudadanos vascos.

La doctora en Investigación de Servicios Sanitarios Itziar Larizgoitia ha expuesto que, en el momento en el que se produce un acto de violencia grave, en la mayoría de las víctimas se genera "un trauma, un choque emocional profundo que supone con frecuencia una ruptura vital".

"Dolor intenso, desesperanza, confusión, irrealidad, desorientación, impotencia, culpabilidad, abandono y soledad son algunas de las emociones que marcan ese momento y que en muchos casos señalarán los siguientes", ha indicado.

Según el estudio, el dolor, en casi todas las víctimas, adopta "un sufrimiento emocional continuado" que puede tomar la forma de "tristeza, pena y llanto frecuente o también de cólera, o miedo y culpabilidad, desconfianza y angustia".

Jaquecas, alteraciones digestivas, metabólicas, hormonales, anemias, alergias o dolores musculares son algunos de los problemas que afectan "seriamente" la calidad de vida de estas personas, a las que se añaden la "ansiedad y depresión más frecuentes", ha dicho.

Por su parte, Natividad Rodríguez ha remarcado que la fuerza de los vascos "es imparable si no nos sacudimos el miedo y nos ponemos en movimiento" y ha instado a toda la sociedad a que "rompa el silencio" y se implique unida frente a la violencia terrorista para "seguir viviendo juntos en una convivencia en paz y libertad".

Durante el acto, en el que se han visionado vídeos con testimonios de víctimas, el catedrático de Psicología Clínica Enrique Echeburúa ha hablado sobre la superación del trauma para las víctimas que, según ha dicho, es posible aunque con la ayuda activa de la sociedad.