Los alcaldes de los municipios marcados en el plano desvinculan el hallazgo con un posible atentado

GIRONA, 23 (EUROPA PRESS)

Los alcaldes de Sant Pere Pescador, L'Escala y Castelló d'Empúries (Girona), municipios que han aparecido marcados con un círculo en un plano que tenía en su posesión el comando de ETA desarticulado el pasado sábado en el País Vasco, desvincularon el hallazgo con un posible atentado.

Según un comunicado emitido conjuntamente por los tres ayuntamientos y firmado por los tres alcaldes, los municipios desvincularon el hallazgo del plano con un posible atentado a alguno de sus pueblos porque "no hay nada más que vincule una cosa con la otra", aunque el auto del juez Baltasar Garzón apunte que ETA quería cometer un atentado inminente y que en uno los pisos de los detenidos se haya encontrado un plano.

En el comunicado, también explicaron que desde la subdelegación del Gobierno se les transmitió "un mensaje de tranquilidad", cosa que como máximos responsables de sus municipios también quisieron transmitir a sus vecinos.

Además, los tres alcaldes, Estanislau Puig, de L'Escala; Salvi Güell, de Castelló d'Empúries, y Jordi Martí, de Sant Pere Pescador, quisieron ser "prudentes con un tema tan sensible", y, por ello, acordaron no hacer ninguna otra declaración fuera del comunicado de prensa.

En todo caso, los tres alcaldes se felicitaron porque, según remarca el auto del juez Garzón en relación a la preparación de un atentado, "la actuación de las fuerzas policiales habría evitado la ejecución del mismo".

El comando desarticulado tenía en su posesión planos de la provincia de Girona y el sur de Francia, con un círculo en el que se señalaban las localidades de L'Escala, Sant Pere Pescador y Empuriabrava --que pertenece a Castelló d'Empúries--, y dos 'post-its' haciendo referencia a una reserva en un refugio de montaña de Chamonix (Francia) para tres personas en el mes de abril.

Según el auto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por el que ordenó la pasada madrugada el ingreso en prisión de Gorka Iriarte Sáez, Asier Ortiz de Guinea, Igor García Ochoa y Sergio Bravo Sáez por la comisión de delitos de integración y colaboración con banda armada, los detenidos esperaban la entrega de una furgoneta con material explosivo "para cumplir los designios a los que hacía referencia la organización terrorista ETA en su último comunicado del mes de abril".