Los cuatro detenidos en Nueva York operaron de forma aislada y querían hacer la "yihad"

  • Nueva York, 21 may (EFE).- Los cuatro detenidos en Nueva York acusados de preparar un atentado contra dos sinagogas de la ciudad y planear el derribo de aviones militares no pertenecían a agrupación alguna, sino que eran "delincuentes de poca monta" que querían hacer la "yihad" (guerra santa) en Estados Unidos, según la Policía local.

Los cuatro detenidos en Nueva York operaron de forma aislada y querían hacer la "yihad"

Los cuatro detenidos en Nueva York operaron de forma aislada y querían hacer la "yihad"

Los cuatro detenidos en Nueva York operaron de forma aislada y querían hacer la "yihad"

Los cuatro detenidos en Nueva York operaron de forma aislada y querían hacer la "yihad"

Nueva York, 21 may (EFE).- Los cuatro detenidos en Nueva York acusados de preparar un atentado contra dos sinagogas de la ciudad y planear el derribo de aviones militares no pertenecían a agrupación alguna, sino que eran "delincuentes de poca monta" que querían hacer la "yihad" (guerra santa) en Estados Unidos, según la Policía local.

Su máximo responsable, Raymond Kelly, aseguró hoy en una conferencia de prensa que uno de los detenidos el miércoles por la noche llegó a decir que "estaría bien" que en el ataque que preparaban "murieran judíos".

"Dijeron que querían hacer la 'yihad', que les preocupaba lo que estaba pasando en Pakistán y que se estuvieran matando a musulmanes", añadió Kelly, quien calificó a los detenidos como "delincuentes de poca monta", que se podrían haber conocido en prisión.

Los sospechosos fueron detenidos poco después de colocar lo que ellos creían que era un explosivo en el maletero de un automóvil ante una sinagoga del barrio de Riverdale, en El Bronx, y otras dos bombas falsas en el asiento trasero de un vehículo estacionado en otra sinagoga cercana.

Además, y según detalló la Fiscalía del Distrito Sur de Manhattan, pretendían disparar misiles contra aviones de la base aérea de Newburgh, una localidad a unos cien kilómetros al norte de Nueva York, donde vivían los cuatro, que desde hace meses eran vigilados por agentes de la Oficina Federal de Investigación (FBI).

El FBI y otros cuerpos de seguridad estadounidenses habían vigilado y suministrado material armamentístico falso a los detenidos.

"Este último intento de atacar a nuestra libertad revela que las amenazas a la seguridad interior en Nueva York son, tristemente, demasiado reales y demuestran que debemos mantener la vigilancia en nuestros esfuerzos para prevenir el terrorismo", declaró hoy el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, en la misma conferencia de prensa, ofrecida ante una de las sinagogas afectadas.

Añadió: "más que asustarme, este suceso me da más confianza que nunca, porque demuestra que cuando hay algo en marcha, la Policía de Nueva York lo descubre y lo aborta. Eso me da tranquilidad".

Bloomberg detalló que los detenidos (James Cromitie, David Williams, Onta Williams y Laguerre Payen) fueron acusados de conspiración para utilizar armas de destrucción masiva en Estados Unidos y para adquirir y usar misiles antiaéreos.

Los detenidos comparecieron este jueves ante un juez del Tribunal Federal del Distrito de White Plains y se les informó oficialmente los cargos que se les imputan.

El gobernador de Nueva York, David Paterson, detalló que tres de los detenidos son estadounidenses y solo uno tiene ascendencia extranjera, concretamente de Haití.

"Gracias a la cooperación, el trabajo duro y la dedicación de las autoridades federales, estatales y locales la aplicación de la ley se ha eliminado una grave amenaza y se han frustrado ataques terroristas en nuestro estado", apuntó Paterson, quien insistió en que en ningún momento ha habido peligro real para nadie.

En ese mismo sentido, el senador demócrata por Nueva York, Charles Schumer, añadió en un comunicado que "si hay una buena noticia es que este grupo era relativamente poco sofisticado, (las fuerzas de seguridad) pudieron infiltrarse pronto y no estaba conectado con ningún otro grupo".

Las detenciones tienen lugar al mismo tiempo, que se conoce que uno de los presos del centro de detención en Guantánamo (Cuba) será traído a Estados Unidos para ser procesado ante un tribunal civil acusado de participar en las conspiraciones de Al Qaeda para atentar contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania.

En esos atentados perpetrados en 1998 perecieron 224 personas, incluyendo 12 estadounidenses.

El hombre, identificado como Ahmed Khalfan Ghailini según detallaron fuentes oficiales a la cadena de televisión CNN, sería el primero de los detenidos en la instalación militar estadounidense que enfrenta un juicio en el territorio estadounidense.