'Txapote' y otro miembro de ETA desafían al tribunal con golpes, gritos y cánticos en favor de la banda

El juez ordena expulsar al testigo y esposar al asesino de Miguel Ángel Blanco, juzgado por un intento de atentado en 1997

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, expulsó hoy al etarra Sebastián Lasa por llamar "fascista" al tribunal y cantar el 'Eusko Gudariak' --himno al soldado vasco-- cuando comparecía como testigo en el juicio celebrado hoy contra el ex dirigente de la banda terrorista Francisco Javier García Gaztelu, 'Txapote', por el intento de asesinato en noviembre de 1997 de la entonces concejal del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián Elena Azpiroz.

El incidente tuvo lugar cuando Lasa, único condenado hasta la fecha por estos hechos, acudió a la sala a declarar como testigo. En ese momento, el terrorista manifestó su negativa a declarar y llamó "fascista" al tribunal al que se dirigió en euskera. "Lo hemos entendido perfectamente, me acaba de llamar fascista, por lo que se le deduce testimonio de cara a un nuevo procedimiento por desobediencia", replicó Guevara.

Fue ahí, cuando el testigo comenzó a entonar el 'Eusko Gudariak', provocando la airada reacción del magistrado. "¡Tápenle la boca!", dijo el juez en varias ocasiones provocando la intervención de los agentes de Policía presentes en la sala. Paralelamente, el acusado 'Txapote', asesino de Miguel Angel Blanco, daba golpes en el cristal desde el interior de la celda acristalada en la que los procesados por terrorismo siguen habitualmente sus juicios en la Audiencia Nacional al tiempo que profería gritos como "¡Gora Euskadi Askatuta!" (Viva Euskadi libre).

El incidente se saldó con el testigo expulsado de la sala y 'Txapote' --quien también se había negado a declarar-- esposado en el interior de la celda. Inmediatamente después del enfrentamiento y una vez recuperada parcialmente la calma en la sala, el tribunal llamó a declarar precisamente a la víctima Elena Azpiroz.

"Coloquen las sillas que por aquí ha pasado un maremoto", ordenó Guevara haciendo alusión al estado en el que quedó la sala tras los forcejeos entre Lasa y los agentes de Policía en el momento de la expulsión.

Ya en su declaración, la ex concejal del PP en San Sebastián, relató al tribunal cómo el día de los hechos estaba "desayunando" y que entonces vio a dos "jóvenes sospechosos" por lo que pidió a su marido que vigilara. Según narró, fue cuando su marido observó lo que pareció ser un rifle cuando avisó al escolta y se desencadenó el intento de atentado.

A continuación, el escolta, quien perdió la visión de un ojo en el ataque, se limitó a reiterar las explicaciones de la ex concejal. Antes también habían comparecido otros tres terroristas que fueron juzgados pero absueltos por estos hechos: Alfonso Sebastián Iriarte, María Cristina Gete y Jose María Lombide, quienes se negaron a declarar.

38 AÑOS DE CÁRCEL

El fiscal, Pedro Rubira elevó a definitiva su petición de 38 años de prisión por dos delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y uno de transporte y colocación de artefactos explosivos. El fiscal argumentó su decisión defendiendo que 'Txapote' formaba parte en aquel momento del 'Comando Donosti' junto a otras cuatro personas, que ya han sido condenadas por integración en organización terrorista. En la causa también estaba personada la AVT, quien se adhirió a la petición del fiscal.

En un principio los miembros del 'Comando Donosti' intentaron colocar un artefacto explosivo en una de las maletas de una motocicleta estacionada a la salida del domicilio de la concejal, pero las pruebas realizadas para comprobar su eficacia no dieron el resultado deseado, por lo que cambiaron su 'modus operandi'.

Decidieron entonces realizar un disparo con un rifle de mira telescópica contra la concejal pero Azpiroz observó en las inmediaciones de su casa a una persona que le infundió sospechas por lo que alertó a su escolta personal que se acercó al coche estacionado en la calle donde se encontraban los miembros de ETA.

Uno de ellos disparó contra el escolta a una distancia de unos cuatro o cinco metros. Los tres ocupantes de vehículo, entre ellos García Gaztelu, huyeron del lugar y abandonaron el vehículo junto a un artefacto que hizo explosión. El disparo provocó al escolta un traumatismo craneo-facial, fractura de la mandíbula y estallido del globo ocular izquierdo.