Un fiscal argentino pide la detención de un colombiano acusado por el atentado a AMIA

  • Buenos Aires, 20 may (EFE).- Un fiscal de Argentina solicitó hoy la Justicia la detención de un ciudadano colombiano acusado de haber participado del atentado terrorista perpetrado contra una mutualista judía de Buenos Aires que en 1994 causó 85 muertos.

Buenos Aires, 20 may (EFE).- Un fiscal de Argentina solicitó hoy la Justicia la detención de un ciudadano colombiano acusado de haber participado del atentado terrorista perpetrado contra una mutualista judía de Buenos Aires que en 1994 causó 85 muertos.

El fiscal general Alberto Nisman anunció en una rueda de prensa que le pidió al juez federal Rodolfo Canicoba Corral que ordene la captura del colombiano Samuel Salman El Reda, estrecho colaborador de Moshen Rabbani, ex agregado cultural de la embajada de Irán en Buenos Aires y sobre quien pesa un pedido de captura internacional.

Nisman identificó a El Reda como uno de los "máximos responsables" de la conexión local del atentado por "participar de la preparación y consumación del ataque".

Según el fiscal, El Reda, quien presuntamente está en El Líbano, formaba parte del núcleo más radicalizado de la comunidad musulmana en Argentina, país al que había llegado en 1987.

El Reda, quien se casó en 1989 con la argentina Silvina Saín, vivió en Buenos Aires durante largos períodos en los siete años previos al atentado con coche bomba contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

El fiscal destacó que logró identificar un teléfono móvil registrado en la ciudad brasileña de Foz do Iguazú, en el área de la "Triple Frontera" con Paraguay y Argentina, y donde se presume que operan células terroristas islámicas, al que El Reda llamó en varias ocasiones desde Buenos Aires.

Nisman detectó además que entre el 1 y el 18 de julio de 1994, día que se concretó la voladura de la AMIA, El Reda llamó también a los teléfonos de la central de Hizbollah en El Líbano y a distintos miembros de ese grupo islámico radicados en la "Triple Frontera".

En estos llamados, según el escrito presentado por el fiscal, El Reda reportaba las distintas etapas previas al atentado por las que "iba atravesando con éxito" la operación terrorista programada.

De acuerdo con la investigación del fiscal, El Reda fue quien recibió en Argentina al grupo operativo del atentado el 1 de julio y que estuvo en el país hasta dos horas antes de que se perpetrara el ataque el 18 de julio.

"Él (El Reda) fue quien coordinó la llegada al país, estadía y partida del grupo operativo, como así también las operaciones de logística y demás actividades que el grupo ejecutó en la fase final del atentado", indica la resolución del fiscal a la que accedió Efe.

El Reda "era una de las personas de más confianza" de Rabbani, quien junto a otros seis ex funcionarios iraníes está acusado de ser uno de los autores intelectuales del atentado contra la AMIA.

Se trata del ex presidente iraní Alí Akbar Rafsanjani, los ex ministros de Relaciones Exteriores Alí Akbar Velayati y de Información y Seguridad Alí Fallahijan y el ex comandante de la Guardia Revolucionaria Mohsen Rezai.

También están implicados el ex líder de las fuerzas QUDS Ahmad Vahidi y dos compañeros de Rabbani en la embajada de Irán en Buenos Aires, Hadi Soleimanpour y Ahmad Reza Ashgari.

Todos estos ex funcionarios están declarados "en rebeldía" por la Justicia argentina, luego de no asistir a la declaración indagatoria como autores intelectuales del atentado, en el marco de la conexión internacional.

Nisman también presentó otro escrito en el que informa al juez Canicoba Corral que fueron identificadas cuatro camionetas entre las cuales se encuentra la utilizada como coche bomba para el atentado, aunque no pudo precisar cuál de éstas fue la usada ya que las cuatro se encuentran desaparecidas.

Veintidós personas, entre ellas varios ex policías, acusados de complicidad en el atentado contra la AMIA, fueron absueltos por falta de pruebas en septiembre de 2004, tras casi tres años de juicio oral.

El de la mutualista fue el segundo de los ataques terroristas contra objetivos judíos cometidos en Argentina, donde en 1992 el estallido de una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires causó la muerte de 29 personas.