El TSJ de Cataluña retoma el diálogo con la Conselleria de Justicia y vuelve a la comisión mixta

BARCELONA, 26 (EUROPA PRESS)

La Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha decidido retomar el diálogo con la Conselleria de Justicia y reincorporarse a la comisión mixta tras abandonarla a principios de mayo. Este organismo canaliza las relaciones entre ambas instituciones para gestionar los medios materiales, informáticos y personales de la administración de justicia en Cataluña.

Tras reunirse esta mañana, el Pleno de la Sala de Gobierno vio "necesario", por mayoría y con tres votos en contra, reincorporarse a la comisión para "intentar resolver las legítimas discrepancias" entre ambas partes, con "pleno respeto de las competencias" de cada una y defender las posturas que estimen precisas.

El Pleno de la Sala visitó este mediodía la recién inaugurada Ciudad de la Justicia de Barcelona, acompañados por la consellera de Justicia, Montserrat Tura.

El TSJC decidió, por siete votos a seis, abandonar la comisión mixta por la negativa de la Generalitat a reordenar las plantillas de funcionarios judiciales, sacando empleados de juzgados con exceso de trabajadores para colocarlos en otros.

El TSJC consideraba entonces que la Generalitat no ejercía sus competencias en materia de justicia, en una decisión "sin coste económico". Además, opinó que la Conselleria se ha plegado a las presiones de los sindicatos para mantener "privilegios". Igualmente, el TSJC decía que Justicia había mostrado su disponibilidad, a finales de 2008, de realizar esta reordenación.

Tres miembros de la Sala de Gobierno emitieron un voto particular en el que apoyaban las quejas recogidas en el escrito pero prefirieron dar un "margen temporal" a la Conselleria, ya que salir de la comisión tampoco "solucionará los problemas". El voto fue apoyado por la presidenta del TSJC, Maria Eugènia Alegret, el presidente de la Audiencia de Girona, Fernando Lacaba, y Francisco Segura Sánchez.

La consellera de Justicia, Montserrat Tura, se mostró "sorprendida" por el hecho de que la decisión se anunciara 48 horas después de la inauguración de la Ciudad de la Justicia y dejó una puerta abierta al diálogo con los jueces, ya que "si no es de común acuerdo no se puede hacer avanzar la justicia". La consellera negó haber recibido presiones de los sindicatos para no reorganizar las plantillas y recordó que estas remodelaciones tienen que acordarse con el ministerio.