La Fiscalía mantiene penas de 44 años para 'La Guaja' y su familia por montar un "supermercado" de droga en Valladolid

La policía sostiene que el edificio donde los acusados poseían dos viviendas soportaba un trasiego constante de toxicómanos

VALLADOLID, 11 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía de Valladolid mantuvo finalmente invariable su petición global de penas que suman 44 años de prisión para Lucía E.J. ('La Guaja') y su entorno familiar, compuesto por cuatro hijos, la esposa de uno de ellos y un amigo del clan, tras considerar acreditado que los siete acusados montaron un "supermercado" de drogas en dos pisos, un bajo y un primero izquierda, situados en el número 1 de la calle Cuclillo, en el vallisoletano barrio de Pajarillos.

La acusación pública, en su informe durante la segunda y última sesión del juicio celebrado en la Audiencia Provincial, no introdujo modificación en la calificación de los hechos ni rebaja alguna en las penas al considerar a todos ellos culpables de un delito de tráfico de drogas, que, según advirtió, llevaban a cabo desde sendas viviendas 'La Guaja', su hija Soraya R.E. y una nuera, María Rocío G.G, mientras que otros tres hijos de la primera, José Antonio ('Peluso'), Ángel ('Bruce Lee') y Diego, junto con el también procesado Alberto C.C. ('Canano'), se ocupaban de realizar labores de contravigilancia en la zona para evitar ser sorprendidos por la policía.

Por ello, solicitó para 'La Guaja' una pena de ocho años de cárcel--le aplica la agravante de reincidencia--y seis años para cada uno de los otros seis acusados, junto con multas en todos los casos de 5.000 euros, mientras que las defensas solicitaron una sentencia absolutoria por falta de pruebas, a excepción del letrado de María Rocío G.G, la única que reconoció su culpa y cuyo representante legal pidió para ella una condena de tres años.

La fiscal se apoyó fundamentalmente en el testimonio aportado por los policías que desde julio de 2007 y hasta febrero de 2008 participaron en el operativo de vigilancia del inmueble, quienes, en declaraciones recogidas por Europa Press, explicaron que iniciaron la investigación a raíz de las denuncias presentadas por los vecinos del barrio. "Los vecinos tenían razón ya que el trasiego de toxicómanos en este edificio era una constante, de día y de noche. En cinco o seis horas de vigilancia podía acudir cerca de una veintena de clientes", apuntó uno de los funcionarios.

UNA TREINTENA DE ACTAS DE APREHENSIÓN

El dispositivo se tradujo en la realización de una treintena de actas de aprehensión de droga, tanto cocaína como heroína, y en la comprobación, según los policías, no sólo de la venta directa que realizaban indistintamente 'La Guaja', Soraya y María Rocío en ambos pisos sino de las contravigilancias que mantenía el resto de acusados.

"Los otros tres hijos y el 'Canano' se apostaban en el rellano del primer piso, frente al portal o en las calles adyacentes. Servían de filtro e indicaban a los toxicómanos si podían entrar o no", recordó un agente, quien apuntó que los cuatro varones, a los que atribuyeron funciones de 'aguadores', término utilizado para quienes ejercen labores de vigilancia de la policía, llegaron incluso a colocar una silla en el portal del edificio para poder descansar mientras daban las indicaciones oportunas a la clientela.