Tres años de prisión para un mosso que detuvo ilegalmente a un vecino de Sants

BARCELONA, 20 (EUROPA PRESS)

La Audiencia de Barcelona ha condenado a tres años de cárcel a un mosso d'Esquadra, Juan Luis I.C., por un delito de detención ilegal de un vecino del barrio de Sants de Barcelona, José Antonio M. S., después que en febrero de 2007 acudiera, junto a otro mosso que ha sido absuelto, a su domicilio de Sants en busca de un individuo, que resultó no ser él, y se negara a identificarse en un primer momento porque dudó de que los acusados fueran realmente agentes.

La sentencia también condena al agente acusado a pagar una multa de 1.800 euros --10 euros diarios a razón de 6 meses-- por un delito de lesiones, ya que cuando inmovilizó a la víctima --le cogió del brazo y lo arrastró fuera del rellano-- le provocó lesiones en hombros y la cara interna del muslo izquierdo.

También le condena a abonar una indemnización de 1.000 euros por daño moral y otros 3.021 por lesiones causadas; cantidades de las que responderá subsidiariamente la Conselleria de Interior.

El 16 de febrero de 2007, ambos agentes acudieron al domicilio de la víctima en busca de un individuo llamado Florian Pintar. Cuando José Antonio abrió la puerta y los agentes preguntaron por él, el denunciante respondió que no era él. Los Mossos le enseñaron rápido sus placas mientras le pedían con insistencia su identificación, a lo que se negó porque dudaba de que fueran policías, ya que no iban con uniforme.

Ante la negativa, el agente condenado le cogió por el brazo y le sacó fuera para inmovilizarlo en el suelo. Mientras, su compañera, que no participó activamente en los hechos, pidió refuerzos por radio.

Cuando el denunciante se cercioró de que eran agentes pidió a su esposa, que estaba en casa, que mostrara a los agentes un carnet profesional de Aena que contenía una foto y su nombre y apellidos.

Pese a todo, el agente siguió con la detención y esposó al hombre porque entendió que la indentificación era insuficiente y por desobediencia grave a la autoridad. Se lo llevaron a la comisaría de Les Corts de Barcelona, donde fue puesto en libertad horas después.