El abogado del marido de la menor mauritana condenado por agresión sexual pedirá el próximo lunes su salida de la cárcel

CÁDIZ, 16 (EUROPA PRESS)

El abogado del marido de la menor mauritana que se encuentra en prisión condenado por un delito de agresión sexual a 13 años y medio de cárcel solicitará el próximo lunes en la Audiencia Provincial su puesta en libertad y que no se prorrogue su estancia en el centro penitenciario hasta que la condena sea ratificada o no por el Tribunal Supremo, según indicó a Europa Press el propio letrado, José Álvarez.

Según explicó, el lunes se celebrará en Sección Tercera de la Audiencia Provincial una vista para prorrogar la prisión del marido de la menor, a lo cual anunció que mostrará su oposición.

La Audiencia Provincial de Cádiz se pronunció ayer sobre el recurso de la Fiscalía en la que solicitaba el ingreso en prisión de los padres de la menor, dictando un auto en el que desestimaba el recurso de la Fiscalía y por tanto, dejando en libertad a los padres hasta el pronunciamiento del Tribunal Supremo.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial condenó el pasado mes de marzo a la madre de la menor a 17 años de prisión por un delito de violación, otro de coacciones y un tercero de amenazas, mientras que el padre de la menor lo condenó a un año y medio de prisión por un delito de amenazas y al marido a 13 años y medio por agresión sexual.

En la celebración del juicio, la menor que fue violada por su esposo, con quien fue obligada a casarse cuando tenía 12 años, bajo amenazas de su familia, que le llegaron a decir que si no mantenía relaciones sería lapidada.

La joven, que aún es menor, nació en Puerto Real (Cádiz), siendo acogida por unos vecinos españoles, los cuales no contaban legalmente con su potestad. Así, en un viaje de verano a Mauritania, fue casada con un primo de unos 40 años de edad.

Según declaró la joven, fue violada allí por su esposo y tras enfermar, lo cual en su declaración achacó a la tensión que vivía, volvió a España. Posteriormente, vino el marido y también fue obligada, según su testimonio, por su familia, a mantener relaciones bajo amenazas.

Según relató, tras ser violada, se puso en contacto con la familia con la que había vivido en España que consiguió tener acceso a ella y presentar la denuncia.