El acusado de violar a una menor en Santander dice que tenían relaciones consentidas y conocidas por la madre

La familia de la niña niega la relación y las psicólogas aseguran que el relato de la menor es creíble

SANTANDER, 17 (EUROPA PRESS)

El hombre acusado de violar a una niña de 13 años y de amenazarla con matar a su familia si lo contaba negó hoy haber mantenido relaciones con la menor el día de los hechos, aunque admitió que desde hacía un tiempo mantenían una relación consentida, conocida por la madre de la menor, que incluso continuó después de presentarse la denuncia y a pesar de existir un auto de alejamiento. Según dijo, la relación sólo era "oculta" para la pareja que tenía él en aquellos momentos, con la que tenía un hijo.

En su declaración hoy en el juicio, ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, el procesado, P.S.R., que en el momento de los hechos tenía 30 años, aseguró que no supo la verdadera edad de la niña hasta que le llamaron a declarar por la denuncia y dijo que hasta entonces pensaba que tenía 15 años.

Afirmó que nunca forzó a la menor a mantener relaciones, negó las amenazas a la familia y, además, recalcó que un violador "es lo peor del mundo". "No hay nada más bajo ni despreciable que un violador. Un asesino es otra cosa, un violador es lo último", subrayó.

La niña, que en la actualidad sigue siendo menor de edad, declaró a puerta cerrada ante la sala, y después la siguieron su madre y el entonces compañero de la mujer. Los dos negaron rotundamente que existiera relación sentimental alguna entre el acusado y la menor, tanto antes como después de la supuesta violación. La madre se mostró convencida de que no hubo nunca tal relación porque, según dijo, su hija no le oculta nunca nada.

Además, señaló que tras la supuesta agresión la menor "tenía mucho miedo, y lo sigue teniendo", y explicó que no denunciaron los hechos hasta casi dos meses después por ese mismo temor, ya que aseguró haber recibido amenazas de muerte por parte del acusado e incluso apareció muerto un caballo de la niña.

Otros testigos que declararon hoy en la vista fueron una prima de la menor, que escuchó por teléfono algunas de las amenazas; y dos conocidos del acusado, uno de los cuales reconoció haberle visto en ocasiones con la niña en actitudes propias de pareja y otro que le veía "muchos días" con la menor en una finca próxima a la suya. Estos dos testigos aseguraron además que la niña aparentaba de 16 a 18 años.

Por su parte, las psicólogas que han examinado y tratado a la menor conceden credibilidad al relato que les ha realizado de los hechos. De las 18 variables que se evalúan para conceder credibilidad a un relato, en el caso de la menor se contabilizaron 15. Aunque admiten que el protocolo de evaluación sólo analiza la credibilidad y cabe por tanto el engaño, consideran que el grado de credibilidad es "suficiente".

(Seguirá ampliación)