Los padres de una menor mauritana condenados por forzarla a mantener relaciones quedan en libertad

CÁDIZ, 15 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Cádiz decidió hoy dejar en libertad hasta que el Tribunal Supremo dicte sentencia en firme a los padres de una menor mauritana que fueron condenados el pasado mes a 17 años de prisión (la madre) y un año y seis meses de prisión (el padre) por forzar a la menor a mantener relaciones sexuales con su marido, de unos 40 años y condenado a 13 años y medio de prisión por un delito de agresión sexual, según indicaron a Europa Press fuentes del caso.

La Audiencia Provincial condenó el pasado mes de marzo a 17 años de prisión por un delito de violación, otro de coacciones y un tercero de amenazas, mientras que el padre de la menor lo condenó a un año y medio de prisión por un delito de amenazas y al marido a 13 años y medio por agresión sexual.

La Sección Tercera de la Audiencia gaditana se pronunció hoy sobre el recurso presentado por la Fiscalía tras el dictamen de la sentencia, en el que solicitaba el ingreso en prisión de manera inmediata de la madre de la menor, alegando entre otras cuestiones riesgo de fuga. Por su parte, la Sala rechazó hoy el recurso, por lo que los padres condenados podrán permanecer en libertad hasta que el Supremo dicte sentencia.

En la celebración del juicio, la menor que fue violada por su esposo, con quien fue obligada a casarse cuando tenía 12 años, bajo amenazas de su familia, que le llegaron a decir que si no mantenía relaciones sería lapidada.

La joven, que aún es menor, nació en Puerto Real (Cádiz), siendo acogida por unos vecinos españoles, los cuales no contaban legalmente con su potestad. Así, en un viaje de verano a Mauritania, fue casada con un primo de unos 40 años de edad.

Según declaró la joven, fue violada allí por su esposo y tras enfermar, lo cual en su declaración achacó a la tensión que vivía, volvió a España. Posteriormente, vino el marido y también fue obligada, según su testimonio, por su familia, a mantener relaciones bajo amenazas.

Según relató, tras ser violada, se puso en contacto con la familia con la que había vivido en España que consiguió tener acceso a ella y presentar la denuncia.