Margarita Robles: "No vería lógico que me apartaran, sería malo para el PSOE"


Lainformacion.com|
  • Margarita Robles, fichaje estrella de Pedro Sánchez como número dos el 26J, habla en una entrevista con Lainformacion.com del exsecretario general, Felipe González, Susana Díaz...

  • Reconoce que votar 'no' a Rajoy fue doloroso pero a la vez gratificante. Considera que hay un "divorcio" entre las bases del PSOE y sus dirigentes y que el posible pacto con los nacionalistas fue un "pretexto para echar a Sánchez".

Margarita Robles (León, 1957) ha llegado al Congreso después de pasar por los otros dos poderes del Estado, el ejecutivo y el judicial. Ha perdido dinero, se ha enfrentado al PSOE y todavía puede recibir el 'castigo' de ser apartado de la presidencia de la Comisión de Justicia. Recibe a Lainformacion.com en su despacho temporal (quizá duré poco allí). Habla claro, no tira de argumentario y dice lo que le parece porque no tiene el carné del PSOE. Dijo 'no' a Rajoy y no se arrepiente.

¿Qué cree que va a quedar del PSOE después de esta crisis?

Sería bueno que se celebrara pronto un Congreso del que saliera un nuevo liderazgo, un equipo que trabajara con perspectiva de futuro y un programa que piense realmente en las necesidades reales de los ciudadanos y en los más desfavorecidos. No puede ser que estemos en la situación actual, donde el PSOE está mucho más preocupado de las cuestiones internas y orgánicas, que de hacer una oposición y de trabajar por los problemas de los españoles. La Gestora debe cumplir con su obligación de convocar inmediatamente un Congreso y que una vez que este se celebre ya el partido, unido, se pueda volver a trabajar en serio.

¿Podrá el PSOE volver a ganar unas elecciones algún día?

Sí, sin duda. El PSOE debe ser un partido de Gobierno. Es un partido con 137 años de historia. Pero para eso es necesario que haga una reflexión muy profunda. Tiene que analizar qué es lo que está pasando, fijándose en las encuestas y en la caída en picado. Y, sobre todo, lo que tiene que hacer es trabajar unido y en serio, no mediante zurzidos y remiendos. 

¿Hay cohesión ahora mismo en el PSOE?

Mi impresión es que no hay cohesión, visto desde fuera ya que no soy militante. Hay un debate interno importante, la Gestora no acaba de convocar el Congreso y están primando las cuestiones orgánicas por encima de las unidad.

¿Esa cohesión existió algún día con Pedro Sánchez?

Yo no tengo datos del pasado porque no soy militante. Pero no sé que pasa en el PSOE que cada vez que hay un secretario general elegido por primarias tiene una vida corta. Pasó con Pedro Sánchez y pasó también con Borrell. Eso me lleva a preguntarme si hay un divorcio entre los dirigentes y las bases del PSOE. Si eso fuera así es una reflexión muy profunda que hay que hacer. Yo creo que los partidos son básicamente sus militantes y no los que tienen responsabilidades orgánicas.

¿Existe ese divorcio entre cargos y bases?

Tengo la impresión de que sí. Porque si no hubiera habido ese divorcio probablemente en el Comité Federal se hubiera convocado a la militancia para decidir la abstención en una consulta. Si se ha elegido a una Gestora todo hace pensar que esa separación o ese divorcio puede existir.

Usted trabajó con González en los últimas años del felipismo, ¿el Felipe González de entonces se hubiera abstenido?

De Felipe González solo puedo hablar con mucho respeto. Es uno de los grandes estadistas y gobernantes que ha tenido ese país, en unas épocas duras en la que existía la amenaza de ETA. Los únicos comentarios que voy a hacer de Felipe González son de respeto porque me parece un personaje clave en la historia moderna española.

¿Comete el PSOE un error radicalizándose?

¿Qué se entiende por radicalizarse? El problema es que en estos últimos cinco años de Gobierno de Rajoy han sido muy duros para las clases medias, para los trabajadores, para los parados, para las mujeres, para los dependientes, para los pensionistas... Tenemos un problema social muy importante, porque la crisis económica todavía existe. Hay más de 4 millones de parados. Ante eso no es un problema de radicalizarse o no, es que hay que estar con aquellos que lo pasan peor. Creo que el PSOE, trabajando de una forma unida, debe dar respuesta a los problemas de los más desfavorecidos. Yo no creo que a eso se le pueda llamar radicalizarse.

Pero el PSOE tiene más puntos en común con el PP que con Podemos.

No lo sé, pero no creo que debería tener puntos en común con nadie. Creo que el PSOE debe tener su propio programa y hoja de ruta en esa clave de trabajar por quienes más lo necesitan. A mí no me parece bien que un partido tenga que tener como referencia a otros. Lo que tiene que hacer es la célebre frase de Kennedy: "No pienses lo que tu país puede hacer por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país". Eso es lo que tiene que hacer el PSOE.

¿Cómo definiría lo que ocurrió en el Comité Federal del 1 de octubre del que salió una decisión que le afecta a usted?

Fue muy triste y muy lamentable ver cómo un partido con 137 años de historia, que es el partido de la modernidad y el que tiene que hacer las grandes transformaciones en España, se enzarzó en discusiones personales e internas, y con un nivel de crispación difícil de creer. Yo creo que la triste imagen para los votantes del PSOE fue decepcionante. No es casual que después de aquel Comité Federal las encuestas den una caída en picado al partido. Quizá podamos aprender de ese error. Yo no creo que cosidos, creo que hay que darle un giro importante el PSOE para que olvide las cuestiones internas y se preocupe de la ciudadanos. Y para ello tiene que celebrarse un Congreso que es el que marque la hoja de ruta.

En el patio del Congreso se observa tensión entre algunos diputados del PSOE con los que votasteis 'no', ¿cree que hay riesgo de escisión?

No creo. El PSOE tiene muchos militantes [176.000, en concreto]. Son gente con mucha ilusión y con muchas ganas de trabajar que aporta su propio dinero. La fuerza del PSOE son sus militantes. No veo ese riesgo de escisión.

¿Qué le dicen por la calle después de votar 'no' en la investidura?

Estoy abrumada por el nivel de apoyo, por las cartas, por la gente que me para por la calle... Me siento muy reconfortada. Hay muchísima gente que me dice que me apoya. Incluso hay gente que me ha parado para decirme 'no estamos de acuerdo con usted pero valoramos su coherencia'. Aunque el proceso ha sido doloroso, para mí en lo personal ha sido gratificante comprobar que la gente valora la coherencia y el respeto a la palabra dada.

¿Y cómo es la relación entre los 15 que votasteis no con el resto del grupo que se abstuvo?

Yo tengo que reconocer que nadie me ha hecho ningún comentario en ningún sentido, ni antes de la votación, para inducirme, ni después. Todo el mundo ha sido muy respetuoso conmigo. Otra cosa es que por detrás haya gente que, amparada en el anonimato, hace comentarios desfavorables hacia mí. Pero yo nunca les doy ningún valor a ese tipo de comentarios. Hay que criticar con respeto, cariño y dando la cara.

¿Se ha planteado dejar el acta de diputada?

Para nada, yo me presenté en un proyecto que era 'sí al cambio'. En las cartas o mensajes que recibo me dicen que no lo deje y que hay mucho que hacer en el Parlamento. Para mí es una experiencia muy interesante. Llevo casi toda mi vida en la carrera judicial, he estado durante un paréntesis muy breve en el poder ejecutivo y para mí formar parte del poder legislativo es un honor.

¿Vería lógico que le apartaran de la presidencia de la Comisión de Justicia?

No, no lo vería lógico. Lo respeto, pero para mí no tiene mayor relevancia. Yo voy a seguir trabajando por la ciudadanía igual, esté donde esté. No creo en los cargos ni en los carguitos. Creo en una vocación de servicio. Me parece preocupante que me quiten de la presidencia de la Comisión de Justicia por haber votado 'no' a Rajoy, porque yo actué con respeto a los demás y en conciencia. No es bueno para el PSOE y creo que no es el modelo de partido que tiene que existir en el siglo XXI.

¿Hasta dónde estáis dispuestos a llegar los que votasteis 'no'?

Creo que las cuestiones personales no tienen que preocupar a los ciudadanos. A mí lo que me importa es que los ciudadanos sepan que aquellos que votamos 'no' a Rajoy lo hicimos con respeto a todos los que votaron otra cosa y por que entendimos que era lo mejor para España. El resto es algo interno. Yo, repito, vengo a la política para servir.

Lainformacion.com publicó la celebración de una reunión de algunos empresarios del Ibex con Felipe González, Juan Luis Cebrián y una segunda con Susana Díaz para intentar que el PSOE no formara un Gobierno con Podemos, ¿hubo una conspiración para apartar a Sánchez?

Estoy segura de que cuando Lainformacion.com ha recogida esas noticias son ciertas. Pero tengo que ser muy prudente. Lo que tengo que decir es que a Pedro Sánchez desde el principio se le puso muy difícil. Creo que el PSOE debería reflexionar si hay un divorcio entre lo que dicen los militantes y las direcciones o cargos orgánicos.

¿Cree que Pedro Sánchez se equivocó marchándose del Congreso y dejando su acta?

Yo personalmente le recomendé que se quedara y que votara 'no' como hicimos nosotros, porque la gente cuando le votó lo hizo por un proceso de 'sí por el cambio' y eso suponía un 'no' a Rajoy. Yo voy a ser muy respetuosa con las decisiones de todo el mundo. A mí me gustaría que la gente fuera respetuosa con los que votamos 'no'. Un 'no' que fue coherente con lo que el PSOE venía defendiendo. No hay que olvidar que el PSOE votó 'no' en dos ocasiones a Rajoy. Incluso que en el Comité Federal donde se decidió la abstención se produjo una votación muy reñida, del 60-40%. Por tanto, yo voy a respetar la decisión de Pedro Sánchez, a mí me hubiera gustado que hubiera seguido porque creo que es un hombre que puede aportar muchísimo en la vida parlamentaria.

¿Ve a Sánchez con fuerzas de intentar volver a ser candidato?

Él es un hombre que tiene sentido de Estado y él ya verá la decisión que toma. Yo estoy segura de que en esa decisión van a primar siempre los decisiones del PSOE por encima de los suyos.

¿Ha hablado alguna vez con Susana Díaz?

Sí, algunas veces.

¿Después de la votación?

No, después no.

¿Ve a Susana Díaz como dirigente de futuro en el PSOE?

A mi me parece muy legítimo que cualquier persona aspire a hacerse con la secretaría general. Pero sí es importante que lo diga cuanto antes porque el PSOE está en una situación de división. Dicho esto yo no creo en liderazgos personales, yo creo más en liderazgos compartidos. Creo que equipos. Y lo que es más importante: los programas y los proyectos, porque al final las personas pasan. 

¿Qué le pareció intentar formar gobierno con independentistas?

No me consta. Creo que fue un pretexto para que Pedro Sánchez no continuara como secretario general. Si Pedro Sánchez hubiera querido ser presidente del Gobierno a cualquier precio lo hubiera sido en abril o mayo.

¿El plan era un Gobierno PSOE-Ciudadanos con la abstención de Podemos?

Era una posibilidad que se podía haber dado en abril. 

¿Qué le parece que Podemos no vaya a saludar a la Familia Real?

No voy a hacer comentarios sobre otros partidos políticos. Pero sí hay unas reglas de respeto constitucional que no pasa nada por cumplir. Si el jefe del Estado viene a la apertura de la legislatura hay que seguir unas reglas institucionales.