Patxi López revive y condiciona las primarias del PSOE hasta el final


  • Ha logrado menos avales que nadie, 10.866 frente a los 59.390 de Susana Díaz, y los 53.117 de Pedro Sánchez, pero será decisivo.

  • Colocado en el centro del debate del PSOE se convirtió en el pacificador. Recibió las caricias de Pedro, pero respondió con furia. ¿Sabes lo que es una nación?. 

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Patxi López revive y condiciona las primarias del PSOE hasta el finalf

Levantaba los brazos gritando no es esto, no es esto. Nos estamos equivocando. La gente no quiere hablar del pasado sino del futuro, de qué queremos hacer.

Patxi López ocupaba por cuestiones de azar el lugar central en el debate de los candidatos a las primarias del PSOE. Un lugar central que le convirtió en el pacificador de una velada con muchas cuchilladas, con mucho rencor y que se convirtió en un duelo de andanadas entre Susana Díaz y Pedro Sánchez. El PSOE está roto y seguirá roto tras las primarias. 

López no tiene posibilidades de ganar en la contienda y lo sabe. Sus contrincantes también, pero le cortejan, más Pedro que Susana; por algo será. Los avales dejaron claro que esto es una lucha a muerte en un PSOE dividido en dos: 59.390 avales para Susana Díaz, y 53.117 para Pedro Sánchez. López se quedaba con 10.866

López se molestó, y mucho, cuando Pedro le dijo eso de vente conmigo sin contar con él. Y en el debate se notó. Suya fue la interpelación más dura de todas: ¿Sabes lo que es una nación? Así a bocajarro. Sánchez, que no es un erudito y que ha pinchado en todos los debates en los que le hemos visto (es más de campaña) respondió como pudo algo sin sentido: nación es... sentimiento, y cultura.

La cara de Patxi fue un poema. Luego le explicó los conceptos de nación, el legal y el sentimental. Y para rematar contestó al ofrecimiento de Pedro "gran parte de tu programa está en el mío", con una frase lapidaria: "Me parece bien que cojas mis ideas si no tenías ninguna". Y recordó a Pedro que desde su campaña se ha llamado de todo a sus rivales... incluido fascistas. 

Sánchez contestó a esa reacción de Patxi, durísima, atacando también donde más duele. Pedro se siente traicionado por un López que le recomendó que abandonara el escaño para no tener que abstenerse ante el PP o votar contra el partido. Pedro le hizo caso, pero Patxi no hizo lo mismo, y además se presentó. Pedro se lo recordó: "Yo estoy en el paro por coherencia y responsabilidad". No fue del todo así. Pero la espina clavada sigue ahí. Patxi es el único de los tres que se sienta en el Congreso y eso puede ser un tesoro negociador. Al tiempo.

El debate fue, pues, un intento de Susana Díaz de poner a Pedro ante el espejo de sus contradicciones, de sus vaivenes. Dejó claro que piensa que no es de fiar, que solo es 'pro Pedro' y que ha fracasado en todas las elecciones a las que se ha presentado... ante el PP tóxico que tanto odia pero que siempre le gana. ¿Es este el mejor PSOE para enfrentarse al PP, el que logra los peores resultados de su historia?, le espetó.

Sánchez, por su parte, tardó solo unos segundos en hablar de la abstención del PSOE, de su traición a la izquierda, que él cree poseer en exclusiva. Y dejó claro que echar a Rajoy será la primera asignatura de su gobierno. Y miró a Portugal: tras ir a Francia y ver cómo el socialismo era calcinado y a EEUU, cuando Hillary fue derrotada frente a Trump. Ahora, Pedro mira el pacto de izquierdas en Portugal, pero olvida que la derecha es la que ha sacado adelante los presupuestos... dialogando con la izquierda. ¿Haría el PP lo mismo con Pedro?

Las élites y el Ibex

Pedro quiere demostrar que otra izquierda es posible, que los militantes quieren guerra (y en eso puede que tenga razón), que los socialistas no pueden ir de la mano del PP (si hay que ir, aunque no lo diga tan rotundo, mejor con Podemos) y que el PSOE se ha convertido en un partido liberal que no se diferencia del PP. Y por eso se abstiene. Para satisfacer a élites e Ibex.

En esta dinámica fatricida, Patxi aparece como el hombre sereno, limpio y pacificador. Y el más débil. Sus votos serán los decisivos. Y de su decisión y apoyo final puede depender el futuro del PSOE. Visto lo visto, habla de integración, pero Patxi ve más a Susana que a Pedro.

Que nadie olvide que Patxi logró ser lehendakari gracias a los votos del PP, y que fue portavoz del Congreso con los votos del PP. A pragmático no le gana ni Pedro ni Susana. Apoyó a Pedro hasta el final pero le empujó a irse. Y ahora sabe que el futuro puede estar en sus manos. Lo hará valer.

Al final siempre fue un hombre del aparato, aunque ahora critique al Ibex. Patxi, el invitado de las primarias puede ser la llave maestra de la victoria. El debate lo ha demostrado. Aunque la puerta del PSOE esté hecha pedazos.