Dictan un auto de prisión al ex gerente de una telefónica hondureña por presunto espionaje

  • Tegucigalpa, 24 mar (EFE).- La justicia de Honduras dictó auto de prisión contra el ex gerente de la telefónica estatal Marcelo Chimirri, acusado por presunto espionaje contra el presidente del país, Manuel Zelaya, informó hoy la prensa local.

Dictan un auto de prisión al ex gerente de una telefónica hondureña por presunto espionaje

Dictan un auto de prisión al ex gerente de una telefónica hondureña por presunto espionaje

Tegucigalpa, 24 mar (EFE).- La justicia de Honduras dictó auto de prisión contra el ex gerente de la telefónica estatal Marcelo Chimirri, acusado por presunto espionaje contra el presidente del país, Manuel Zelaya, informó hoy la prensa local.

Sin embargo, Chimirri no irá a la cárcel porque la jueza que ayer dictó la sentencia, Elvira Meza, solamente por el delito "abuso de autoridad", también le concedió "medidas sustitutivas" que le permiten estar en su residencia, aunque no puede salir del país.

Igual fallo recibieron otros empleados de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), quienes con Chimirri fueron acusados a finales de 2007 por presunto espionaje telefónico contra el presidente Zelaya y otros altos funcionarios de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Un portavoz de la Fiscalía General del Estado indicó hoy a periodistas que presentarán una apelación al fallo de Meza, quien considera que el Ministerio Público no presentó las suficientes pruebas contra los imputados, sobre 28 supuestos casos de abusos de autoridad en que habrían incurrido.

Chimirri reaccionó hoy diciendo que "se ha hecho justicia" en su caso, que en un año y medio no le han podido comprobar nada de todo lo que le acusaron y que ahora exigirá que le devuelvan algunas de sus pertenencias que fueron sustraídas de su residencia durante un allanamiento policial.

El ex gerente de Hondutel renunció al cargo en noviembre de 2007, luego del escándalo sobre espionaje telefónico denunciado ante el Ministerio Público por el mismo presidente Zelaya, el 22 de octubre de ese año.

En 2007 dos juezas le decretaron a Chimirri detención judicial, con medidas sustitutivas de prisión por doce delitos de abuso de autoridad y por posesión ilegal de armas.

Las acusaciones del Ministerio Público fueron por "violación y revelación de secretos y abuso de autoridad".

Los otros dos empleados acusados con Chimirri son Luis Arriaga y Danilo Santos.

Chimirri es pariente de la primera dama hondureña, Xiomara de Zelaya, y el mandatario ha manifestado que colaboró en la campaña que le llevó a ganar la Presidencia en las elecciones de 2005 por el gobernante Partido Liberal.

El caso de Chimirri llegó a niveles de escándalo a raíz de la difusión de conversaciones telefónicas privadas del presidente Zelaya con algunos de sus más cercanos colaboradores.

En algunas grabaciones varios altos cargos hablaban contra adversarios políticos y en otra discutían sobre cómo controlar medios de comunicación y periodistas para favorecer al Gobierno de Zelaya, que asumió el 27 de enero y concluirá en enero de 2010.