La retirada de cargos contra Zuma levanta protestas y centra la campaña electoral

  • Johannesburgo, 7 abr (EFE).- La retirada de los cargos por corrupción contra Jacob Zuma, líder del partido gobernante y candidato favorito a la Presidencia de Sudáfrica, ha generado airadas protestas de la oposición y centra ya la campaña electoral para los comicios del próximo 22 de abril.

La retirada de cargos contra Zuma levanta protestas y centra la campaña electoral

La retirada de cargos contra Zuma levanta protestas y centra la campaña electoral

Johannesburgo, 7 abr (EFE).- La retirada de los cargos por corrupción contra Jacob Zuma, líder del partido gobernante y candidato favorito a la Presidencia de Sudáfrica, ha generado airadas protestas de la oposición y centra ya la campaña electoral para los comicios del próximo 22 de abril.

"He sido víctima de un abuso de poder sistemático" por parte de la Fiscalía General, dijo hoy Zuma en una rueda de prensa en Durban, tras salir de la sede del Tribunal Superior de esa ciudad del este de Sudáfrica, donde se le comunicó que había sido sobreseído oficialmente el proceso por corrupción contra él.

Zuma, líder del gobernante Congreso Nacional Africano (CNA), acudió hoy al tribunal de Durban después de que ayer el fiscal general en funciones, Mokotedi Mpshe, anunciase que retiraba los 16 cargos de corrupción, fraude, extorsión y blanqueo de dinero que pesaban sobre él.

El motivo aducido por Mpshe para retirar los cargos fue la existencia de "una manipulación del sistema judicial para determinar el momento de anunciar la decisión de procesar a Zuma" por corrupción, llevada a cabo por la Fiscalía y la Policía.

"Mi conciencia está limpia. No he cometido ningún delito contra el Estado o el pueblo de Sudáfrica", recalcó Zuma, quien consideró que "no queda sombra de duda" sobre su integridad, pese a que su caso no ha sido juzgado por un tribunal sino sobreseído al considerar la Fiscalía que se "manipuló" el proceso.

Acusó, por su parte, al anterior fiscal general, Bulelani Ngcuka, y al ex jefe de la desaparecida unidad policial de lucha contra la corrupción, conocida como "Los Escorpiones", Leonard McCarthy, de hacer "un juego malicioso" para acusarle y de usar los medios para convertirle en culpable "en el tribunal de la opinión pública".

A preguntas de los periodistas, admitió, sin detalles, que había recibido un "préstamo", del que había devuelto una parte, de su antiguo asesor financiero, Schabir Shaik, que fue condenado a 15 años de cárcel por solicitar sobornos a una empresa de armas francesa, que la Fiscalía consideraba que pidió en nombre de Zuma.

Mientras tanto, la líder del principal partido de la oposición, la Alianza Democrática (DA), Helen Zille, presentó hoy una demanda urgente contra la decisión de la Fiscalía General ante el Tribunal Superior de Pretoria, una postura apoyada por el resto de partidos opositores.

La demanda de Zille señala que la Fiscalía "se somete a las presiones políticas" de los sucesivos gobiernos del CNA y que su decisión de no procesar a Zuma "no es racional", "es ilegal e inconstitucional" y se adoptó "sin atribuciones", por lo que considera que ha sido "tendenciosa" y pide al tribunal que la anule.

Una opinión similar ha manifestado el ex presidente y Premio Nobel de la Paz Frederick de Klerk, quien en un comunicado difundido por su fundación señaló que la decisión de la fiscalía "es el más serio golpe para el imperio de la ley desde que se estableció nuestra nueva democracia constitucional" en Sudáfrica, en 1994.

La nota de De Klerk señala que la decisión de no procesar a Zuma "plantea serias preguntas sobre la presente y futura independencia de la Fiscalía General y sobre si todos los sudafricanos son tratados igual ante la Ley".

También indica que el motivos aducidos para la retirada de los cargos no afectan al fondo del proceso, y al "derecho del señor Zuma a un juicio justo", que no se ha producido, por lo que no hay una sentencia condenatoria o absolutoria.

La Fiscalía dejó ayer claro que la decisión "no supone una exoneración" de Zuma, que no ha sido juzgado pese a que varios fiscales han sostenido que las acusaciones tenían una base legal firme.

Previamente, el arzobispo y Premio Nobel de la Paz sudafricano, Desmond Tutu, declaró el pasado 1 de abril que no quería a Zuma como presidente de su país y que esperaba que "no haya una solución política y, si es inocente como asegura, por Dios, que sea un tribunal quien lo diga".

Diversos comentaristas locales han señalado que la sospecha sobre Zuma permanece, ya que no ha habido una decisión judicial sobre las acusaciones que pesaban sobre él.