Vicens niega una "persecución" a Cabrer tras denunciar ante la Fiscalía los 3,7 millones "irregulares" del Metro

Subraya que sólo ha cumplido con su "obligación" de poner en conocimiento de la Justicia la existencia de dinero sin justificar PALMA DE MALLORCA, 16 (EUROPA PRESS) El conseller de Movilidad y Ordenación del Territorio, Gabriel Vicens, negó hoy que haya una "persecución" contra la ex-consellera de Transportes y Obras Públicas, Mabel Cabrer, ni contra ninguno de los antiguos responsables del Metro de Palma, sino que sólo cumplió con su "obligación" de denunciar ante la Fiscalía Anticorrupción los 3,7 millones de euros "irregulares" en las obras de esta infraestructura. Tras presentar el Servicio de Bicicletas Públicas en la UIB, Vicens respondió así a las declaraciones de Cabrer, quien el pasado sábado criticó estar sufriendo una "persecución política" por parte del Govern y remarcó que esta supuesta partida de 2,4 millones de euros correspondientes a obras certificadas sin justificar no ha supuesto ninguna "merma de dinero público" puesto que el Ejecutivo autonómico todavía no ha realizado la liquidación final de las obras. El conseller insistió en que simplemente, ha puesto en conocimiento de la Fiscalía para que "investigue si ha habido algún tipo de irregularidad" los resultados de un "muestreo aleatorio" de los trabajos del Metro realizado por una auditoría técnica y jurídica, que descubrió 2,4 millones de euros correspondientes a obras certificadas que no habían sido ejecutadas y 1,3 millones abonados sin ningún tipo de contrato a una consulta de ingeniería. Así, Vicens insistió que tomó esta decisión, tras encargar una auditoría técnica de las obras del Metro a la empresa INECO-TIFSA, así como una posterior auditoría jurídica al gabinete de Miquel Coca, que revelaron que durante las obras del Metro existieron una serie de hechos que podrían tener algún indicio de infracción penal. "He podido ver que los antiguos responsables del Metro y la ex-consellera de Obras Públicas consideran que la gestión que se hizo del Metro fue modélica y excelente y, si es así, no habrá ningún problema y, por tanto, no habrá nada que decir, porque el juez les dará la enhorabuena", indicó. No obstante, recalcó que con el dinero de los ciudadanos "no se juega" y, en este sentido, recordó que hace unos meses anunció que iba a poner en manos de unos servicios jurídicos todas las obras del Metro para que analizaran si existió algún tipo de irregularidad en la ejecución de esta infraestructura. "Me comprometí a recuperar de manera civil todos los dineros que se habían malgastado, pero si surgen preguntas a nivel penal que no han sido contestadas, se trasladan a la Fiscalía", sentenció. Preguntado por qué ha elegido este momento para presentar esta denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción, el conseller admitió que las auditorías técnicas y jurídicas "hace tiempo" que se cerraron, pero recordó que en los últimos meses, se ha llevado a cabo todo el proceso de liquidación de obras. GESTIÓN "IRREGULAR" Vicens detalló que las citadas auditorías detectaron obras certificadas, relativas a sistemas de extinción de incendios y de revestimiento, entre otras, por la entonces directora de obras del Metro, Ana García, que no habían sido ejecutadas y que tenían un valor de 2,4 millones de euros. Además, añadió que también encontraron un pago de 1,3 millones de euros sin "cobertura contractual" por parte de Servicios Ferroviarios de Mallorca a la Consultora Global TM, encargada de controlar los trabajos de esta infraestructura. "Hemos requerido a la empresa que nos mostrase el contrato y ésta ni responde o lo hace con evasivas", criticó, al tiempo que exigió al PP que "deje de confundir a la gente con las cosas", ya que "todos sabemos que el Metro tuvo una gestión irregular en la parte de la construcción y la ejecución de las obras, ya que la puesta en marcha de esta infraestructura fue un desastre". En este sentido, recordó que la inundación de esta infraestructura el pasado 22 de septiembre de 2007, supuso un gasto de 28 millones de euros más por parte del actual Govern para reparar las "deficiencias" del Metro, lo que elevó su coste de los 318 millones de euros iniciales a los 343 millones sin contar los intereses.