La India votará mañana en una reñida contienda de la que saldrá la próxima coalición de Gobierno

  • Nueva Delhi, 15 abr (EFE).- La India comienza mañana un largo proceso electoral del que saldrá el nuevo Gobierno del país, una contienda que será tan reñida en las urnas como después, en las negociaciones para formar la inevitable coalición gubernamental.

La India votará mañana en una reñida contienda de la que saldrá la próxima coalición de Gobierno

La India votará mañana en una reñida contienda de la que saldrá la próxima coalición de Gobierno

Nueva Delhi, 15 abr (EFE).- La India comienza mañana un largo proceso electoral del que saldrá el nuevo Gobierno del país, una contienda que será tan reñida en las urnas como después, en las negociaciones para formar la inevitable coalición gubernamental.

Las votaciones comienzan en 124 circunscripciones de 17 de las regiones indias, que suman un electorado de 143,1 millones de personas, algo más del 17 por ciento del censo total.

Tras cinco distintas jornadas de votación, la última de ellas el 13 de mayo, el escrutinio se efectuará el día 16, fecha en la que la Comisión Electoral espera anunciar los resultados.

A falta de encuestas de alcance nacional y suficiente fiabilidad, los analistas esperan un resultado reñido y una intensa actividad negociadora para formar la coalición de Gobierno en las semanas posteriores al anuncio del "ganador" -la legislatura acaba el primero de junio-.

Los principales contendientes son el histórico Partido del Congreso de Sonia Gandhi y el Bharatiya Janata Party (BJP), una formación hinduista que se convirtió hace una década en el segundo gran partido "nacional" de la India.

A las "alianzas" que encabezan ambos partidos se ha sumado en estas elecciones un Tercer Frente de pequeños y medianos partidos regionales capitaneados por los comunistas.

Pero ninguno de los tres grandes bloques es compacto, pues la mayoría de los partidos minoritarios se han reservado la opción de cerrar sus alianzas después de que se conozcan los resultados.

"Las previsiones son que se repita un resultado similar al de 2004, con ligera ventaja del Congreso sobre el BJP", dijo a Efe una fuente diplomática, según la cual es muy posible que los dos grandes partidos vean reducida su cosecha de votos en beneficio del Tercer Frente.

Ninguno de los dos partidos "nacionales" aspira a una victoria incuestionable -no sucede desde 1984-, por lo que después de los comicios "empezará el baile de reparto de carteras" que determinará quién gobierna, dijo la fuente.

En el Congreso hay un sector convencido de que seguirá gobernando con Manmohan Singh como candidato a repetir como primer ministro.

Pero también hay otro, mantuvo la fuente, que barrunta una victoria del Tercer Frente que supondría un Gobierno débil y un más que probable adelanto de elecciones en las que la formación de Gandhi echaría el resto postulando al heredero de la dinastía, Rahul.

"Estas son las elecciones más amargamente reñidas que recuerdo", confesó hoy a la agencia IANS un "estratega" del Congreso, que dijo dudar de que su partido pueda hacerse con más de 150 de los 543 escaños del Parlamento.

Fueron 145 los que obtuvo en 2004, frente a los 138 del BJP, pero pudo gobernar en coalición con una decena de partidos y con el apoyo externo de los comunistas, retirado en julio de 2008.

Lo cierto es que ninguno de los partidos "nacionales" tiene implantación en todo el país: el Congreso perdió su banco de votos en el norte y el BJP nunca lo ha consolidado en el sur y el este.

Entre tanto, han ido ganando fuerza partidos regionales, sobre todo en el sur, y representantes de castas, entre los que destaca el Bahujan Samaj Party (BSP) de la "dalit" o intocable Mayawati, que gobierna el estado más poblado de la India, el norteño Uttar, y es una de las "estrellas" del Tercer Frente.

Singh puso hoy el acento en esa fragmentación del voto al asegurar que la India necesita un partido "con perspectiva nacional" para afrontar sus grandes retos, que según él son el terrorismo y los problemas económicos como la pobreza.

"La emergencia de partidos regionales es un hecho y tendremos que mostrar flexibilidad suficiente para lidiar con él", admitió, sin embargo, Singh en una comparecencia ante periodistas en plena jornada de reflexión en los estados que votan mañana.

El candidato a jefe de Gobierno no descartó, incluso, que tenga que volver a pactar con sus aliados más exigentes de la pasada legislatura: los comunistas.

"Las circunstancias lo decidirán", manifestó, para destacar que tiene "suficiente experiencia en negociar con distintas fuerzas".

Lucha contra el terrorismo y contra la pobreza son las dos grandes promesas del Congreso, cuyos líderes seguían hoy machacando con los pobres o malos resultados en ambos frentes que cosechó el BJP en su único mandato (1999-2004).