Alejadas varias familias del Polígono Sur por el tiroteo saldado con la muerte de un menor

SEVILLA, 17 (EUROPA PRESS)

Varias familias arraigadas en el entorno del barrio marginal de las Tres Mil Viviendas, en el Polígono Sur de Sevilla, permanecen alejadas de la zona por temor a "represalias" como consecuencia del tiroteo que el pasado 29 de marzo se saldó con la muerte de un menor de etnia gitana de 17 años en la calle José Sebastián Bandarán, donde una bala perdida alcanzó en la cabeza al menor mientras presenciaba el intercambio de disparos desde un todoterreno manejado por su propio padre.

Fuentes policiales informaron a Europa Press de que, efectivamente, estas familias abandonaron el Polígono Sur prácticamente al día siguiente de que se produjera este tiroteo entre clanes de etnia gitana, si bien la muerte del menor no aconteció hasta días más tarde en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Virgen del Rocío a consecuencia de las lesiones craneoencefálicas derivadas del impacto de bala.

Se da la circunstancia de que uno de los clanes que habría participado en el tiroteo, actualmente investigado por el Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía, está formado por algunas de las personas que aterrizaron en el Polígono Sur tras el desmantelamiento del asentamiento chabolista de Los Bermejales, entendiendo la Policía Nacional que la marcha de estas familias obedece al temor a "represalias" por el conjunto de hechos o por la propia tensión surgida en el entorno debido al tiroteo.

Los hechos acontecieron en torno a las 13,30 horas del 29 de marzo, cuando un hombre circulaba acompañado de su hijo en un todoterreno por la zona donde se había desencadenado una reyerta entre dos clanes de etnia gitana. El conductor del vehículo aminoró la marcha al percatarse de una trifulca entre dos grupos de personas y, en ese momento, una bala atravesó la ventana trasera del citado todoterreno e hirió de gravedad al menor de 17 años, que fue trasladado de inmediato al hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde la víctima fue intervenida quirúrgicamente mientras en las inmediaciones del centro hospitalario se agolpaban grupos de personas de etnia gitana obligando a la Policía Nacional a movilizar un dispositivo.

La Policía Nacional, que se ha hecho cargo de la investigación para intentar esclarecer los hechos que provocaron la reyerta, localizó en el interior del todoterreno la bala que alcanzó al menor, de manera que agentes de Policía Científica comenzaron a analizarla para obtener datos sobre el suceso.