La Policía Foral esclarece cuatro atracos a entidades bancarias y recupera 15.400 euros

Ingresan en prisión los dos presuntos autores, detenidos esta semana tras el robo en una caja de Mendigorría

PAMPLONA, 4 (EUROPA PRESS)

Agentes de la Policía Foral han llevado a cabo en el mes de marzo una operación denominada 'Ega' que ha culminado con la detención y posterior ingreso en prisión de dos pamploneses acusados de cometer cuatro atracos a entidades bancarias situadas en Navarra. Los robos se produjeron en sucursales ubicadas en Abárzuza, Erro, Oteiza y Mendigorría. La Policía Foral ha podido recuperar 15.400 euros.

La operación comenzó a raíz de los dos primeros atracos, uno cometido el 5 de marzo en la Caja Rural de Abárzuza y otro el día 9 en Erro en una sucursal de esta misma entidad. Las investigaciones se centraron en el modus operandi de los atracadores. Éstos escogían oficinas bancarias de localidades pequeñas que no tuvieran excesivas medidas de seguridad y, además, actuaban a partir de mediodía, que es cuando hay menos clientes realizando gestiones, según informó el Gobierno de Navarra en un comunicado.

Los atracadores acudían en coche a la localidad donde se iba a perpetrar el robo. Mientras uno realizada el atraco, el otro le esperaba en una plaza cercana a la sucursal. No obstante, el lugar de recogida se establecía en otro punto distinto. El que se encargaba de entrar en la sucursal lo hacía con gafas de sol y, tras solicitar cualquier tipo de gestión y cerciorarse de que el local estaba vacío, sacaba una pistola y exigía el dinero.

Como conocía el sistema de apertura retardada de las cajas fuertes, el atracador esperaba junto al empleado de la oficina a que se pudiera tener acceso al dinero y posteriormente huía dejando atado al trabajador.

El 25 de marzo tuvo lugar otro atraco con similares características a los dos anteriores. Esta vez el robo se cometió en la Caja Rural de Oteiza de la Solana. Además de analizar el modus operandi, la Policía Foral se centró también en estudiar diferentes sucursales bancarias de la zona de Tierra Estella que podían ser objeto de los atracadores.

Fruto de este dispositivo especial, los agentes localizaron el 30 de marzo en Mendigorría a un vehículo cuyos ocupantes respondían a las distintas descripciones físicas que las víctimas de los tres primeros robos habían ofrecido. Posteriormente se tuvo noticia de que ese mismo día en esta localidad se había cometido un atraco a punta de pistola en una sucursal de Caja Navarra. El botín había sido de 11.000 euros.

La descripción facilitada por los testigos coincidía con la de los ocupantes del vehículo, que fueron detenidos esa misma tarde en Pamplona. Primero se detuvo a O.J.S., de 51 años, y después a O.R.P.M., de 27. Ambos vecinos de la capital navarra.

REGISTROS

La Policía Foral realizó a continuación varios registros en vehículos e inmuebles relacionados con estos dos detenidos. En el turismo de O.J.S. se localizó una pistola, 7.000 euros en metálico, bridas similares a las utilizadas para amordazar a los empleados bancarios y otros objetos incriminatorios. Además, en su domicilio del barrio pamplonés de Mendillorri se encontró munición y monedas empaquetadas como las distribuidas por los bancos.

Asimismo, en una bajera de su propiedad se localizó una valija bancaria de Caja Navarra procedente del atraco de Mendigorría, así como dinero y elementos utilizados durante el robo como bigotes falsos y gorras. También apareció información sobre otras oficinas de la zona.

En cuanto al otro detenido, O.R.P.M., los agentes se incautaron en su domicilio de la calle Pio XII de Pamplona un total de 8.400 euros e indumentaria utilizada para los atracos.

Fruto de las investigaciones realizadas por la Policía Foral, se ha podido saber que O.J.S. había trabajado anteriormente realizando servicios de mensajería para varios bancos de la zona de Tierra de Estella, por lo que conocía con exactitud las características de las oficinas que posteriormente atracaba junto a su cómplice. Él era el que preparaba la información y el conductor del coche utilizado en los atracos. Por su parte, O.R.P.M., era el que materializaba los robos a punta de pistola.

Ninguno de los dos tenía antecedentes penales y se conocieron a través de una amiga en común. Ambos reconocieron después ante las autoridades judiciales su participación en los cuatro atracos, pero se está valorando también su posible participación en algún otro hecho de similares características.

Cabe apuntar que O.J.M. perdió su teléfono móvil en el primer atraco perpetrado en Abárzuza y denunció su robo para evitar que lo relacionaran con los hechos. Además, el mismo día del atraco de la entidad ubicada en Mendigorría, este hombre acudió a dependencias del Cuerpo Nacional de Policía para preguntar por el estado de su documentación migratoria.

Según explicó el Gobienro, ya sabía que no la tenía regularizada y que le iban a detener por un breve espacio de tiempo, de manera que pensó que tendría coartada para no ser inculpado en el atraco. Finalmente, tanto esta persona como su compañero confesaron los hechos e ingresaron en prisión.