El Ayuntamiento de Gijón aprueba retirar los honores a Franco con la abstención del PP

El PP explicó en rueda de prensa que no votó la propuesta por considerar "superada" esa etapa con la resolución del Congreso de 2002

GIJÓN, 8 (EUROPA PRESS)

El Ayuntamiento de Gijón, en sesión plenaria, aprobó hoy la propuesta de la Junta de Gobierno municipal de retirada de honores al dictador Francisco Franco Bahamonde con los votos a favor del PSOE e IU-BA-Verdes y la abstención de los concejales del Partido Popular.

La retirada de honores aprobada se apoya en el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica y se refiere a las distinciones concedidas a Franco el 22 de julio de 1939 --Alcalde Honorario e Hijo Adoptivo-- y el 18 de julio de 1962 --Medalla de Honor de la Ciudad--, a la vez que insta a "requerir a los herederos de Francisco Franco Bahamonde para que devuelvan la Medalla de Oro y cuantos objetos les hayan sido entregados por el Ayuntamiento de Gijón en relación con los mencionados honores".

El portavoz del PSOE, Santiago Martínez Argüelles, destacó en su intervención que "suena fuerte retirar los honores a alguien pero más fuerte es que se le hayan concedido a un dictador". "Una ilegítima comisión permanente concedió en 1939 honores a quien desencadenó una Guerra Civil entre hermanos y una represión aun más cruel y cargada de terror e injusticia", remarcó destacando que la represión "provocó más muertos que la propia Guerra Civil".

Asimismo, indicó que la Medalla de Oro se concedió 25 años después, tras "la liberación de masones y rojos, de una ciudad liberada de la libertad", en el marco de una democracia "tan de mentira que tenían que llamarla orgánica". "Hasta aquí los hechos y la historia. Ahora llega otro momento histórico, porque reconocemos nuestro pasado colectivo pero no tenemos que estar orgullos de todo nuestro pasado", apuntilló.

Además, incidió en que tras la revisión callejero que se hizo antes de la entrada en vigor de la Ley, "ahora llega la retirada de honores a quien acabó con la república y la ilusión de millones de personas y sobre todo sumió a España en una larga noche del tiempo".

Por su parte, Jesús Montes Estrada (IU), hizo un repaso histórico al golpe de Estado y la represión franquista y apuntó que Gijón fue una ciudad bombardeada durante 15 meses. Asimismo, destacó que tras la entrada del bando nacional en la ciudad en octubre de 1937 hubo 6.600 consejos de guerra en los que los acusados carecían de abogados defensores y servía cualquier tipo de denuncia sin pruebas. "Hubo 1.246 fusilados y varios a garrote vil", indicó pidiendo que la retirada de honores comienza con el dictador y no debe frenar ahí.

El Partido Popular rehusó hacer uso de la palabra en su turno de intervención. Al respecto, Martínez Argüelles incidió en que "hay hechos y hay silencios". "Los gestos son más elocuentes que otra cosa", destacó apuntando que el PP renuncia a "una oportunidad histórica" de intervenir respecto a un régimen dictatorial y dijo que "su silencio es de vergüenza y es acusador, porque miran hacia abajo". "Ese silencio de vergüenza es de orgullo para otros", remarcó.

Además, alzando la voz dijo a los ediles del PP que "no pueden permanecer en silencio, en silencio cómplice" y les preguntó si "no pueden suscribir al menos que nadie puede sentirse legitimado para utilizar la violencia para someter a los ciudadanos a sus ideas políticas" e hizo referencia a una resolución de 2002 del Congreso de los Diputados de rechazo al régimen franquista apoyada por todos los grupos.

"Por favor revísense, tienen la oportunidad y la han dejado pasar, no se trata de releer la historia sino de aprender de nuestros errores colectivos", comentó el concejal socialista. "Lo que hoy estamos discutiendo aquí es que valores suscribimos y cuales no suscribimos, no es un acto folclórico, porque la política son hechos y son gestos, en política se transmiten modos de hacer", argumentó.

"No es este el momento de la venganza, sino el momento de la historia que escribimos todos en democracia, porque no se puede elevar el horror a la categoría de honor", destacó recordando que el éxito de España ha sido hacer una transición "desde un modelo brutal a un modelo pacífico". Así, concluyó diciendo que el acto de hoy no trata de "herir sino reconstruir, no de hurgar en el ayer sino de construir el futuro".

Finalmente, la alcaldesa de Gijón, la socialista Paz Fernández Felgueroso, valoró que con el acto de retirada de honores a Franco las distinciones "recobren su sentido". "El franquismo fue una dictadura que conculcó todos los derechos humanos", resaltó al tiempo que apuntó que hoy se cierra "con ánimo y concordia un penoso tiempo de nuestro pasado".

EXPLICACIÓN DEL PP

El Partido Popular, que no quiso intervenir en el pleno, sí dio explicaciones en una rueda de prensa posterior en la que compareció el concejal Luis Crego, quien dijo que su grupo "no entiende" porqué se llevó al Pleno la propuesta de retirada de honores a Franco cuando ese tema ya está "superado" al haberse aprobado por unanimidad en el Congreso de los Diputados, en 2002, una resolución de rechazo a la dictadura franquista.

"Han pasado 34 años desde la muerte de quien fue dictador de España, Francisco Franco, y han pasado felizmente 30 años de constitución de primeros ayuntamientos democráticos", dijo apuntando que se trata de unos hechos "ya superados y condenados". Asimismo, reprochó al equipo de Gobierno que aborde estas cuestiones en el pleno en lugar de hablar del paro, la desindustralización y el decaimiento de la ciudad, la región y el país a causa de la crisis.

Así, desde el PP se preguntan porqué la retirada no se propuso antes, tras más de tres décadas de democracia ya que el cambio del callejero de la ciudad se inició en 1979. Además, indicó que el grupo Popular no intervino en el pleno de hoy porque les parecía que el tema "merecía una explicación más larga que el tiempo del pleno", por eso compareció en rueda de prensa. "No eran ni las formas ni los tiempos adecuados para ello", dijo en lo referente a los 10 minutos que tenían para intervenir en la sesión plenaria.

Luis Crego, reprochó además, a Martínez Argüelles que se dirigiera al PP en términos "inadecuados, inciertos e injustos". "Nos acusó de silencio cómplice, eso fue lo más grave", dijo el edil del PP que remarcó que "no hay tal silencio cómplice del PP con las dictaduras".

Así, recordó que la resolución de 2002 del Congreso se aprobó con el apoyo de todos los grupos cuando gobernaba el Partido Popular. "Por supuesto que en el PP, como así se hizo ese año, reprobamos la dictadura y sus consecuencias", afirmó diciendo que la resolución de hace siete años la asumen "como propia y válida para el presente y el futuro".

Así, valoró una democracia, "donde hay libertad y pluralismo democrático para garantizar la convivencia en paz de quienes piensan distinto". "No hay enemigos políticos sino adversarios políticos", argumentó respecto a la falta de coincidencia de hoy, a la vez que apuntó que en el País Vasco, "donde la democracia no había sido totalmente plena", el acuerdo entre PP y PSOE ponen de manifiesto "los valores de la transición" para que por encima de las diferencias políticas, "por la libertad, la convivencia y la paz", se pueda llegar a un acuerdo.