El PSOE insiste en hablar de la "incompetencia" del nuevo alcalde de Yeles (Toledo) y de su "menguada talla política"

TOLEDO, 22 (EUROPA PRESS)

El Grupo Socialista en la provincia de Toledo consideró hoy que la comparecencia del vicepresidente del PP de Toledo, Emilio Bravo, y del nuevo alcalde 'popular' de Yeles, José Fernando González, demuestra, una vez más, "la incompetencia del dirigente 'popular', así como su menguada talla política".

De este modo, el PSOE se refirió, a través de un comunicado, al calificativo de "los cuatro magníficos" utilizado por Emilio Bravo durante su comparecencia, para referirse al delegado de la Junta, Fernando Mora; el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page; el presidente de la Diputación, José Manuel Tofiño, y el vicesecretario del PSOE en la provincia, Jesús Fernández Vaquero.

En este sentido, el PSOE consideró que se trata de cuatro personas "absolutamente respetables en lo personal y más aún, si cabe, en lo institucional", a las que ha tratado de descalificarlos con el recurso de reposición interpuesto por los concejales socialistas del Ayuntamiento de Yeles (Toledo) al pleno en el que se votó la moción de censura contra la ex alcaldesa socialista, María Isabel Gómez.

De este modo, a juicio del PSOE, Emilio Bravo demuestra su "absoluta ignorancia del régimen jurídico de las administraciones públicas, al dar por hecho que el procedimiento para la elección de un alcalde es el mismo que para la votación de una moción de censura". Por eso, le pidieron que se informe "antes de salir a hacer el ridículo ante la opinión pública".

Según la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local, indicaron, tanto la votación sobre una moción de censura como en una cuestión de confianza se realiza mediante "llamamiento nominal", mientras que la votación para la elección del alcalde se realiza de forma "ordinaria".

Criticaron que el dirigente 'popular' haya justificado la moción de censura en la supuesta "situación de parálisis" en que se encontraba el Ayuntamiento, que difícilmente se podría producir como consecuencia del corto periodo de Gobierno del equipo socialista, sino que, "a todas luces, es imputable a la desastrosa gestión de los dirigentes del PP, que trabajaban sin presupuestos anuales y solventaban las necesidades económicas del Ayuntamiento mediante el conocido por los promotores como 'impuesto revolucionario', que de manera ilegal recaudaba entre 2.500 y 3.000 € por vivienda construida, lo que venía a suponer el 50% del total de los ingresos".

RIGOR DEL PSOE EN LA ADMINISTRACIÓN

Como muestra del "rigor" con que el PP administraba la economía del Ayuntamiento de Yeles, los socialistas señalaron la subida de unos 250 euros como media por trabajador que en el mes de marzo de 2007 -a un par de meses de las Elecciones Municipales- aplicó el entonces alcalde sin la pertinente aprobación por el Pleno.

Desmintieron también que el equipo de Gobierno socialitas de Yeles propusiera la subida de impuestos y el despido de trabajadores, sino que eran propuestas contenidas en el informe elaborado por el secretario del Ayuntamiento y que el Partido Popular se negó a debatir.

En cuanto a la contratación de personal, durante el mandato socialista el número de trabajadores se ha incrementado en nueve. "En consecuencia, es rigurosamente falso el dato que aporta el PP, en el que incluso incluye el personal del TEPRO, cuyas retribuciones corren por cuenta de la Junta", apuntaron.

"Ahora, el PP ha despedido a cuatro trabajadores interinos por vacantes, sin haber sacado las plazas a concurso o elaborar la pertinente RPT, razón por la que tendrá que indemnizar a estos trabajadores que, por cierto, dos de ellos son militantes socialistas y los otros dos simpatizantes", condenaron.

Por último indicaron que, lo que los dirigentes del PP, con sus declaraciones sobre la moción de censura en Yeles, "lo que realmente tratan es desviar la atención sobre la trama de corrupción que se ha tejido en este ayuntamiento. Curiosamente, en esta rueda de prensa no se ha hecho defensa alguna ante las imputaciones, lo que sólo puede interpretarse como un clamoroso silencio cómplice".