El PSPV critica que el vicealcalde de la ciudad gaste más de 2.300 euros en un sillón y dos mesas

CASTELLÓN, 10 (EUROPA PRESS)

El PSPV criticó hoy que el vicealcalde de Castellón, Javier Moliner, haya comprado un sillón de 1.093 euros para su despacho, así como dos mesas valoradas en 1.238 euros. El concejal socialista Juli Domingo aseguró que el PP "gasta como un nuevo rico, sin tener en cuenta que el dinero con el que se monta los 'súper despachos' no sale de su cartera, sino de los bolsillos de los sufridos ciudadanos".

Según informaron fuentes de la formación en un comunicado, estas adquisiciones han sido incorporadas al Inventario General de Bienes y Derechos, que se revisó en el último pleno municipal y donde se detalla el valor de los muebles e inmuebles comprados por el Ayuntamiento desde el inicio del presente mandato municipal.

"Javier Moliner ha vuelto a dar ejemplo de despilfarro con una decisión que se suma a su currículum de manirroto", afirmó el socialista Juli Domingo, quien se refirió a otros "desmanes con el presupuesto" como el concejal de Urbanismo, como "la comida en un mesón de carretera de Cuenca, el uso del coche oficial para ir a actos del PP por la provincia, las adjudicaciones a dedo de contratos municipales a primos y amigos, y el reparto con franqueo municipal de una revista taurina de la que es redactor".

Respecto a los bienes aludidos, la adquisición del sillón se produjo durante 2008, y se trata de un sillón modelo 'Spirit' con brazos y elevación a gas tapizado en negro. En cuanto a las mesas, están bilaminadas en madera de arce, según se relata en la relación de bienes muebles adquiridos por el Ayuntamiento, y fueron compradas entre el 16 de junio y el 31 de diciembre de 2007, tras la toma de posesión del cargo.

Domingo resaltó que "cuando el vicealcalde se siente en el sillón, debería pensar que miles de jóvenes y no tan jóvenes de Castellón sobreviven cada mes con un salario inferior al que él se ha gastado tan alegremente".

A su juicio, "el PP gasta como un nuevo rico, sin tener en cuenta que el dinero con el que se monta los 'súper despachos' y con el que se paga los chipirones en Cuenca, no sale de su cartera, sino de los bolsillos de los sufridos ciudadanos", por lo que lamentó que no Moliner ni el alcalde Alberto Fabra, "se han dado cuenta de que deben hacer del Ayuntamiento un modelo de austeridad y no de derroche".