García Mata aboga por una "cultura de consenso" en las relaciones de PSdeG y BNG en el Ayuntamiento de Ourense

El PP considera que el BNG "puso fin a una muerte anunciada" con el anuncio de dimisión de Sánchez Vidal

OURENSE, 18 (EUROPA PRESS)

El edil que se perfila como próximo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Ourense tras el anuncio de dimisión de Sánchez Vidal, el nacionalista Andrés García Mata, abogó hoy por impulsar una "cultura de consenso" en las relaciones entre PSdeG y BNG en el gobierno bipartito de la capital de As Burgas, al considerar que ésta es la opción "más ventajosa".

El concejal del BNG, que se definió hoy como "una persona de consenso" y apostó por "sumar" en lugar de intentar "ganar o derrotar a alguien en provecho propio", subrayó que la gobernabilidad de la ciudad de Ourense está "garantizada", al sostener que "siempre se respetaron los acuerdos" entre socialistas y nacionalistas.

En este sentido, apuntó que en los dos años de gobierno ambas formaciones votaron "por unanimidad" en plenos y comisiones. "Y llegamos a acuerdos fácilmente al planificar los presupuestos", apostilló.

No obstante, también reconoció que en esta etapa se produjeron "fricciones en algunos elementos" entre las dos fuerzas políticas, aunque destacó que esas mismas "fricciones" se han dado igualmente "en gobiernos monocolor". En concreto, apuntó al anterior equipo del PP "con concejales que non se llevaban bien".

Por otro lado, el líder nacionalista ourensano señaló que abandonará su responsabilidad al frente del BNG en la ciudad de Ourense por creer que no es "oportuno" compaginar el cargo con la tenencia de alcaldía del Ayuntamiento de Ourense.

Con respecto al debate abierto sobre la marca 'Tenencia de Alcaldía' y su posible influencia negativa en la sociedad, García Mata señaló que obedece únicamente a una "cuestión política" con el propósito de desgastar al gobierno local.

COMPETENCIAS

El concejal, que en la actualidad es responsable de las competencias de Infraestructuras, también asumirá las áreas de Vivienda y del Plan Especial de Reforma Interior. En el caso del departamento de Termalismo, que había asumido Sánchez Vidal en los últimos días tras la dimisión de Marta Arribas, pasará a manos de la actual edil de Turismo y Comercio, Ana Garza.

García Mata consideró que la distribución de áreas realizada tras las elecciones municipales "no era lo más adecuado" y, en concreto, reprobó la "separación de Turismo y Termalismo", dado que, como apuntó, incluso "registró alguna distorsión de gestión". Así el edil nacionalista justificó que en este momento se aproveche "la reestructuración" para fusionar los dos departamentos, a fin de que sean "más eficientes".

MUERTE ANUNCIADA

Por su parte, el viceportavoz del PP en el Ayuntamiento de Ourense, José Araújo, aseguró que la reestructuración en el ala nacionalista tras el anuncio de dimisión de Sánchez Vidal responde a un "maquillaje" de "los problemas que tienen en la organización nacionalista".

Araújo aseguró que el BNG tiene "muchísimos problemas" y calificó la dimisión del teniente de alcalde como "una muerte anunciada". "Llevaban tiempo diciéndolo y a su vez nos fuimos enterando por capítulos de los problemas que tienen dentro de la organización", criticó.

En este sentido, el viceportavoz popular señaló que en el BNG había "pequeños subgrupos" y que Sánchez Vidal "agotó la confianza que habían depositado los ciudadanos hacía tiempo".

La asamblea local del BNG este pasado fin de semana aceptó la propuesta del grupo municipal en el Ayuntamiento de Ourense para que Andrés García Mata sustituya a Alexandre Sánchez Vidal como teniente de alcalde.

A su vez, el regidor, el socialista Francisco Rodríguez, manifestó hoy que el teniente de alcalde de la ciudad todavía no ha presentado por registro su renuncia al cargo y recalcó que, "mientras que no se produzca este hecho no hay nada", y no podrá "nombrar el próximo teniente de alcalde".

Rodríguez consideró que esta cuestión es "urgente", sobre todo "en caso de que pueda surgir cualquier imprevisto". El alcalde de Ourense manifestó que "respeta" los acuerdos tomados por el BNG en su asamblea local del pasado sábado, pero aclaró que el "relevo" no se producirá hasta el pleno ordinario del próximo día 5 de junio, "si no hay uno extraordinario antes".