La FRAVM y el Ayuntamiento acuerdan 695 medidas para mejorar la calidad de vida en 16 barrios de la capital

Este año se invertirán 5 millones y el resto de intervenciones se irán presupuestando hasta 2012, cuando acaba el Plan Especial

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y el Ayuntamiento de la capital acordaron hoy realizar 695 medidas para mejorar la calidad de vida de 16 barrios de la capital, donde viven cerca de 240.000 habitantes que representan el 7 por ciento de la población total.

El presidente de la FRAVM, Ignacio Murgui, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, firmaron hoy el Protocolo de Intenciones para el Impulso y Desarrollo de los Planes de Barrio 2009-2012, que este año tiene asignado un presupuesto de 5 millones de euros y que durante los próximos tres ejercicios irá recibiendo financiación ordinaria de las diferentes áreas de Gobierno en función de las actuaciones que se realicen.

En concreto, los barrios beneficiados son Caño Roto (Latina), Pan Bendito y Alto de San Isidro (Carabanchel), Villaverde Alto, San Cristóbal de los Ángeles y Villaverde Bajo (Villaverde); Triángulo del Agua, Pozo-Entrevías y Fontarrón (Puente de Vallecas); La Elipa (Ciudad Lineal), Plaza de Soledad Torres Acosta-Luna y Lavapiés (Centro), Poblados A y B (Fuencarral-El Pardo), y Orcasur, Meseta de Orcasitas y San Fermín (Usera).

Las intervenciones planificados buscarán, además de actuaciones puntuales de urbanización y dinamización para los diferentes barrios, un aumento de recursos en programas que son comunes a todos ellos. Por ejemplo, se ampliarán los servicios y los equipamientos sociales para mayores, inmigrantes, jóvenes, niños y mujeres, especialmente en materia de violencia de género.

También se incrementarán las actividades extraescolares y las iniciativas para combatir el fracaso escolar, la programación cultural, deportiva y social para los jóvenes, la orientación social y jurídica para los extranjeros, y la corresponsabilidad social con programas de convivencia.

Asimismo, se mejorarán las vías públicas, tanto en materia de limpieza integral o reposición de mobiliario urbano, y se elaborarán planes de Seguridad Ciudadana que incrementen la presencia y el seguimiento de la actuación policial, así como el aumento en un 20 por ciento de los agentes del Cuerpo Municipal.

MÁS EMPLEO

"Los planes de barrio son un compromiso electoral que seguía la estela de los Planes Especiales de Inversión y Actuación Territorial en los distritos, pero a una escala más reducida. Por los efectos de la crisis económica, ese compromiso se ha convertido ahora en una cuestión esencial e inaplazable", indicó Gallardón.

Por eso, el protocolo, "una experiencia única en Europa y basado en el consenso con los vecinos", incluye medidas específicas para, a través de la Agencia para el Empleo, crear programas y sistemas de tutelaje en los procesos de inserción laboral más adecuados en cada caso.

Estas iniciativas se hacen más necesarias que nunca en un momento en que, según la Encuesta de Población Activa, la tasa del paro en Madrid ha pasado del 5,8 al 9,7 por ciento entre el segundo trimestre de 2007 y el último de 2008. Un dato que, en los 16 barrios beneficiados por este acuerdo, alcanza el 13,5 por ciento --"Siempre por debajo de la media nacional, del 13,9 por ciento, pero más de un tercio por encima del conjunto de la ciudad, una situación con la que no estamos conformes y que hay necesidad de combatir", según Gallardón--.

Es más, los datos de desempleo hechos públicos hoy mismo indican que la variación interanual en España es de 760.000 personas (6,43 por ciento) y en la Comunidad de Madrid, de 107.000 (3,38 por ciento), lo que fija la tasa de paro en el 17,36 y el 13,49 por ciento, respectivamente. "Aún no contamos con los datos desagregados para la ciudad", apostilló el primer edil.

Por eso, este protocolo viene a intentar atajar "la gravedad de una situación que no puede desanimar a quienes hacen políticas de empleo" y a subrayar que "la crisis no ataca a todos por igual, sino que los sectores más desfavorecidos son los que más la sufren, por lo que es imprescindible actuar sobre ellos".

DIÁLOGO Y CONCERTACIÓN

Asimismo, el regidor madrileño destacó que toda la iniciativa se ha desarrollado gracias al "diálogo y la concertación con los vecinos", una fórmula "más compleja" pero que, a su parecer, "es más efectiva para satisfacer las necesidades de los vecinos".

En concreto, tal y como explicó la concejala de Participación Ciudadana, Sandra de Lorite, con el objetivo de lograr "el reequilibrio social y territorial" así como "el sentimiento de pertenencia mediante la participación", el Consistorio ha trabajado con 26 asociaciones de vecinos desde el pasado mes de mayo.

"En ese momento se presentó un documento inicial que reflejaba sus principales necesidades y demandas, así como las prioridades de actuación. Con ese informe, la Dirección General de Participación Ciudadana realizó un estudio de viabilidad en el que trabajaron también las juntas de distrito y las áreas de Gobierno para, mediante comisiones de concertación, crear un espacio de diálogo donde concretar las actuaciones de cada plan y cerrar el protocolo", añadió la edil.

Gallardón añadió que "se han contrastado numerosos indicadores socio-económicos con la realidad de cada barrio para acordar las necesidades y satisfacerlas". Para velar por el cumplimiento de este acuerdo, se crearán 16 mesas de seguimiento donde, responsables municipales y vecinos, se reunirán para controlar toda la ejecución del protocolo y solucionar cualquier problema que surja.

ESTAMOS EN LA SALIDA, NO EN LA META

Por su parte, Murgui recordó que "en estos barrios es redundante la crisis en sí misma, una crisis permanente y estructural, por acumulación de las consecuencias negativas de un modelo urbano que ha generado desequilibrios territoriales y ruptura de la cohesión social".

"En estos barrios coinciden la concentración y persistencia de problemas sociales como la desescolarización, el absentismo, los mayores índices de desempleo, los menores niveles de renta, y otras carencias dotacionales y ambientales", subrayó.

Por eso, el protocolo firmado hoy es de gran importancia para la FRAVM ya que indica que se está trabajando "en la dirección indicada". "Ésta no es la solución definitiva a los problemas estructurales de este modelo de ciudad ni a los coyunturales de este periodo de crisis. No estamos en la meta, estamos en la salida", apostilló.