La sala Moma reabre sus puertas seis meses después de la clausura ordenada por Gallardón

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

La sala Moma, situada en la calle José Abascal de Madrid, reabrió sus puertas el pasado fin de semana seis meses después de ser clausurada por orden del Ayuntamiento de Madrid. La apertura se produjo al conseguir los dueños la licencia de funcionamiento tras contar con el visto bueno del informe técnico necesario para recibir el permiso, informó a Europa Press la sala.

La discoteca se cerró el pasado noviembre en la avalancha de clausuras de salas ordenadas por el Consistorio madrileño a raíz del asesinato del joven Alvaro Ussía a las puertas del Balcón de Rosales a manos supuestamente de tres porteros del local.

Se daba la circunstancias de que Moma era una de las salas investigadas en el 'caso Guateque' por presuntas irregularidades en la tramitación de su expediente de licencia. Su dueño aparecía en las agendas de los imputados Eduardo Agustino Carrasco y Julián Rubén López Martínez, propietarios de la sociedad AC 93. Estos actuaban de intermediarios entre los funcionarios y los propietarios de los locales para los pagos que se debían realizar para adelantar los expedientes.

Al Moma se le investigaba a raíz de una denuncia anónima presentada el 23 de diciembre de 2007. En el documento judicial, un particular aseguraba que en 2002 los socios del local pagaron 24.000 euros a la funcionaria de la Junta de San Blas, Sara López, y regalaron un Mercedes al entonces concejal de Chamberí para acelerar la obtención de la licencia solicitada en 2002.

Luis Miguel Ramasco, uno de los propietarios del Moma en 2002, negó ante el juez el pasado diciembre este extremo, siendo respaldado por el actual gerente del local y por otro de los socios. Los responsables del Moma se declararon entonces "víctimas" de la persecución contra los locales de ocio iniciada tras la muerte de Ussía.

Las pérdidas económicas del Moma desde que se clausuró son incalculables. En Navidades, por ejemplo, dejaron de rembolsar cerca de 500.000 al perder las fiestas contratadas. La sala tenía previsto organizar las fiestas con Repsol, Telefónica e Iberdrola, entre otras empresas.

LICENCIA DE FUNCIONAMIENTO

Según el dueño del Moma, en 2002 solicitaron la licencia de funcionamiento como restaurante-espectáculos, pero se lo denegaron. Entonces, lo llevaron a los tribunales. Un juez de lo Contencioso-Administrativo los interpeló en una sentencia favorable a subsanar las deficiencias relativas al aforo para obtener la licencia.

El Ayuntamiento recurrió en apelación, desestimando el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) las alegaciones presentadas por el Consistorio madrileña y condenándole al pago de las costas.

En 2005, se solicitó la ejecución de la sentencia dictada por el TSJM, informando la Comisión de Medio Ambiente a los responsables del local que debían de pedir tres licencias de actividad para funcionar como cafetería, restaurante y sala de espectáculos.

Hasta ahora, la sala contaba con informes favorables de Medio Ambiente, Protección Civil y Sanidad. Una vez que han obtenido el visto bueno del informe técnico, han conseguido los permisos para conseguir la licencia de actividad.