Ocaña, ante el reto de una "perestroika" en el fin de la etapa de Aguilar

  • Córdoba, 7 may (EFE).- La llegada de Andrés Ocaña a la Alcaldía de Córdoba ha cerrado hoy el periodo de diez años de Rosa Aguilar al frente del Gobierno de la ciudad y ha abierto un ciclo que, según el PP, debería afrontarse como una "perestroika" que ponga fin a un modelo "sonriente pero ineficaz".

Córdoba, 7 may (EFE).- La llegada de Andrés Ocaña a la Alcaldía de Córdoba ha cerrado hoy el periodo de diez años de Rosa Aguilar al frente del Gobierno de la ciudad y ha abierto un ciclo que, según el PP, debería afrontarse como una "perestroika" que ponga fin a un modelo "sonriente pero ineficaz".

Minutos después de que Andrés Ocaña recogiera el bastón de mando de la ciudad, el portavoz del grupo municipal del PP, José Antonio Nieto, le lanzó el primer reto de su mandato: "Inicie su particular 'perestroika', señor Ocaña".

El hasta hoy presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo y portavoz de IU ha culminado con su investidura el periodo de transición iniciado hace dos semanas con la repentina renuncia de Rosa Aguilar a la Alcaldía y su incorporación como independiente al gabinete de José Antonio Griñán en la Junta de Andalucía.

Ocaña ha sido elegido alcalde con el apoyo del PSOE, que le ha prestado los 4 votos que requería para alcanzar la mayoría absoluta y con la oposición de los 14 ediles del PP, que han apoyado la candidatura de su portavoz municipal.

El nuevo alcalde, quien se ha declarado consciente de las excepcionales circunstancias en las que se produce su nombramiento, inicia su andadura con el principal desafío de luchar contra el desempleo, un problema que afecta a más de 35.000 personas en la ciudad, y ha dejado claro desde el primer momento que no va entrar en la "inmersión histórica" propuesta por el PP.

Tras subrayar que su antecesora "sólo puede recibir elogios", Ocaña ha avanzado que toma el relevo con la intención de "abrir una nueva etapa para seguir adelante con el proyecto repleto de ideas y objetivos por cubrir" que ha liderado Aguilar durante la última década.

Diez años que para el PP se han caracterizado por el "populismo" y por un "gobierno ineficaz", y en los que "los intereses particulares primaron siempre sobre los de la ciudad", según ha señalado su portavoz municipal.

"Era el Gobierno de progreso... pero no para Córdoba y los cordobeses", ha proclamado Nieto, quien ha pedido a Ocaña que aclare "si va a dejar que todo siga igual" o si "va a llevar a cabo las reformas que la ciudad necesita".

A pesar de que a este pleno estaban invitados todos los alcaldes del último periodo democrático, Rosa Aguilar ha justificado su ausencia en una carta publicada en los diarios "Córdoba" y "El Día de Córdoba" y dirigida a Ocaña en la que la ex alcaldesa apunta: "No te vas a encontrar con mi sonrisa y mi mirada porque es tu día, tu momento con la ciudad, el de nadie más".

En este texto, Aguilar le asegura a Ocaña que le acompañará desde su nueva responsabilidad institucional y agrega: "Hoy Córdoba tiene en ti, amigo Andrés, querido alcalde, un hombre con corazón, algo que no puede faltarle a la política. Compañero, amigo, alcalde, sabes a ciencia cierta que puedes contar conmigo. Felicidades".

Sí han asistido a la investidura el resto de ex alcaldes de la ciudad, Julio Anguita, Herminio Trigo, Manuel Pérez y Rafael Merino, el único regidor del PP que ha ocupado la Alcaldía.

A la conclusión del pleno, la corporación ha saludado al regidor electo y los más de cien invitados que se han congregado en el salón de plenos del Consistorio han desfilado hasta la mesa de presidencia para felicitar a Ocaña por su nombramiento.

A dos años para las próximas elecciones municipales, Ocaña asume el mando de la ciudad en un momento de crisis económica "difícil", ante el que garantiza que trabajará "sin un solo guiño a la galería" por hacer de Córdoba una ciudad "llena de posibilidades".

Por Cristina Serena y Javier de Miguel