PSOE llevará a Anticorrupción la supuesta financiación irregular de una campaña en Valdemoro cuando Granados era alcalde

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El Grupo Municipal Socialista de Valdemoro llevará a la Fiscalía Anticorrupción el denominado por el PSOE como 'Caso Granados' que apunta a que el PP recibió supuestamente "prebendas, dádivas y financiación ilegal" para llevar a cabo la campaña del entonces alcalde de Valdemoro y actual consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados.

Así lo anunció hoy el secretario de Economía del PSM-PSOE, Antonio Miguel Carmona, aunque la semana pasada, el secretario general de la formación, Tomás Gómez, ya señaló que el PSM iba a poner a disposición de la Fiscalía la información de la que dispone sobre la supuesta financiación irregular.

Todo empezó cuando el director general de la constructora DICO, David Merino, señaló que "Francisco Granados es el tío más sucio del mundo", recordó Carmona, que señaló este punto como el inicio del destape del 'Caso Granados'. "Granados tiene que explicar por qué el director general de DICO le entregó dinero en una finca de caza en Daimiel", aseveró en referencia a lo recogido por la revista 'Interviú' sobre que Granados recibía pagos irregulares de un constructora durante su etapa en el municipio de Valdemoro.

En ese sentido, Carmona señaló que "se constatan diversas fuentes de financiación que van a ser puestas ante la Fiscalía" y que "es ahí donde va a tener que llevar Francisco Granados los abogados que le van a defender". "El PP va a tener que dejar los bufetes de Madrid sin profesionales", apuntó el socialista haciendo referencia a la querella que Granados, como secretario general del PP de Madrid, presentó hoy a Gómez por injurias y calumnias.

Esta querella viene después de que el pasado sábado Tomás Gómez presentará una serie de actuaciones judiciales contra el PP de Madrid por presunta "financiación irregular" de la formación, a través de la Fundación Fundescam, en la campaña electoral de Esperanza Aguirre de 2003.