Barreda señala que la recuperación de la memoria es una obligación indeclinable

  • Madrid, 10 jun (EFE).- El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, ha señalado hoy que "la recuperación de la memoria es una obligación colectiva de la que no se puede declinar".

Barreda señala que la recuperación de la memoria es una obligación indeclinable

Barreda señala que la recuperación de la memoria es una obligación indeclinable

Madrid, 10 jun (EFE).- El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, ha señalado hoy que "la recuperación de la memoria es una obligación colectiva de la que no se puede declinar".

Barreda, durante la presentación de la novela del escritor madrileño Joaquín M. Barrero "Una mañana de marzo" ha opinado también que "una memoria insuficientemente preservada, mortecina, es una memoria no asumida, no racionalizada, que entraña el peligro de volverse contra nosotros, desuniéndonos, manteniendo vivo aquello que debemos desterrar de nuestra existencia individual y de nuestra convivencia: la división, el odio y el cainismo".

El presidente de Castilla-La Mancha ha considerado que es "imprescindible" afrontar la realidad de la memoria para analizarla, racionalizarla, asumirla y evitar que lo negativo que superponga a lo positivo, de manera que dificulte nuestro presente y comprometa nuestro futuro.

Tras considerar que el conocimiento del pasado es un instrumento fundamental para la comprensión y la interpretación del presente, Barreda ha subrayado que "la recuperación de la memoria es una obligación colectiva de la que no se puede declinar".

"Una mañana de marzo" es una novela de la memoria, que "atrapa desde el primer momento" y ofrece un "auténtico fresco" de la historia contemporánea, desde la dictadura de Primo de Rivera hasta la actualidad, ha explicado.

En la presentación de la obra, que se ha celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el autor ha estado acompañado por la escritora ciudadrealeña Ángela Vallvey, quien ha manifestado que Joaquín M. Barrero ha sido un maestro desde su primera novela en "explorar la conciencia de esta España nuestra".

Por su parte, el autor ha asegurado que, a través de sus libros, que "no son políticos, ni de guerra", trata de comunicar sus emociones y conocimientos sobre algo que se va borrando del pasado.

Los relatos tratan de personajes de años atrás, que existieron o que pudieron existir, y las tramas se basan en experiencias de personas que ha conocido, ha apuntado Barrero.

"No hemos de olvidar que todos somos herencia de aquella grieta de nuestra historia que fue la Guerra Civil", ha dicho el escritor, tras comentar que no ha podido eludir partes desconocidas o mal contadas de la historia de España.

"Una mañana de marzo", publicada por Ediciones B, es la tercera entrega de las pesquisas del detective privado Corazón Rodríguez que, en esta ocasión, debe enfrentarse al asalto de su propio despacho.

Todos sus archivos desaparecen, pero las copias de seguridad le permiten establecer que hay tres casos que pueden haber motivado el atraco: la desaparición en 1956 de un coronel del Estado Mayor, la búsqueda de una mujer que mantuvo una intensa relación con un brigadista inglés al comienzo de la Guerra Civil y el rapto de una joven alemana por una red de prostitución.

El detective descubre las grandezas y miserias de una serie de personajes atrapados en unos trágicos momentos de la historia de España, con especial protagonismo de unos "niños de la guerra" enviados a la URSS en 1937.

Joaquín M. Barrero debutó con "El tiempo escondido", que resultó finalista del premio Memorial Silverio Cañada en la XIX Semana Negra de Gijón en 2005, a la que siguió otra novela, "La niebla herida".