La Generalitat gestionará Cercanías a partir del 1 de enero de 2010

  • Barcelona, 7 may (EFE).- La Generalitat de Cataluña será la titular del servicio de Cercanías de Renfe en Barcelona a partir del 1 de enero de 2010, según han acordado hoy en la capital catalana el presidente catalán, José Montilla, y el ministro de Fomento, José Blanco.

Barcelona, 7 may (EFE).- La Generalitat de Cataluña será la titular del servicio de Cercanías de Renfe en Barcelona a partir del 1 de enero de 2010, según han acordado hoy en la capital catalana el presidente catalán, José Montilla, y el ministro de Fomento, José Blanco.

Ambos dirigentes han anunciado este "acuerdo político" tras una reunión de cerca de una hora y media en el Palau de la Generalitat, en la que también han participado el número dos de Fomento, Víctor Morlán, y el conseller de Política Territorial, Joaquim Nadal, entre otros.

El traspaso, que llegará dos años más tarde de la fecha prometida por el presidente del Gobierno, implica también que la Generalitat participará en el nombramiento de la dirección del servicio de Cercanías.

El acuerdo alcanzado hoy se certificará el próximo mes de julio en la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, que transferirá a la Generalitat el contrato programa que mantiene a Renfe como operadora del servicio hasta el 31 de diciembre de 2010.

En este período de "subrogación" de un año, el gobierno catalán reemplazará a la administración del Estado en dicho contrato programa y tutelará así la "regulación, la planificación, la gestión, la coordinación y la gestión" del servicio.

"Durante este tiempo se establecerá un sistema de coordinación y control mixto entre la Generalitat y Renfe", ha señalado Montilla, que ha recordado que el gobierno catalán propondrá a la persona que gestionarán las Cercanías, un servicio usado por millones de viajeros al año en Cataluña.

En concreto, el ministerio de Fomento, Renfe y la Generalitat constituirán una comisión mixta en la cual se concretarán los aspectos del traspaso, entre ellos la valoración de los servicios transferidos.

Y es que la compensación económica del Gobierno español a la Generalitat es uno de los flecos pendientes de la negociación entre ambas administraciones.

Sellado el acuerdo político, ahora corresponde a ambas partes pactar el coste de la transferencia, "como en cualquier otro traspaso", han destacado Montilla y Blanco.

Cuando finalice el contrato programa, a finales de 2010, Montilla ha precisado que la Generalitat, como titular del servicio, deberá tomar una decisión: renovar a Renfe como proveedor del servicio, cederlo a un operador privado o bien "segregar" Cercanías Renfe y constituir una empresa pública catalana.

"El tranvía de la Diagonal no es una empresa de la Generalitat, sino un servicio privado. Podría ser esto o también lo contrario. Que la Generalitat asumiera los medios humanos y materiales de Renfe operadora y que pasara a ser una empresa pública de la Generalitat la que prestara el servicio", ha aclarado el presidente.

En cualquier caso, Montilla, que ha precisado que no han hablado sobre el servicio de Regionales, ha garantizado que en cualquier solución se mantendrían "siempre los derechos de los trabajadores".

El traspaso de Cercanías implica que la gestión del servicio, hoy en manos de la operadora Renfe, pasará a la Generalitat, pero la infraestructura seguirá dependiendo de Adif.

La transferencia comportará, entre otras cosas, que la Generalitat tendrá competencia sobre las tarifas y podrá cambiar la organización de las seis líneas actuales, en horarios y frecuencias de paso, por ejemplo.

Con la fecha anunciada hoy, Gobierno y Generalitat encauzan el traspaso de Cercanías, una asignatura pendiente desde hace meses, y centran la agenda catalana ahora en la resolución de la financiación autonómica.

"Este traspaso cumple estrictamente el Estatut y constituye una demostración de cooperación y diálogo", ha subrayado Blanco, que ha recordado que el Gobierno destinará 4.000 millones de euros al plan de Cercanías de Barcelona.

Blanco, que ha venido en AVE a Barcelona, ha querido subrayar que está abierto a discutir también la participación de la Generalitat en el consorcio de El Prat, y ha mostrado en todo momento su disposición al diálogo con el presidente catalán.