PSOE extremeño advierte al PP de que no puede hacer "chantajes" por el Estatuto y de que su paciencia tiene "un límite"

MÉRIDA, 2 (EUROPA PRESS)

El portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Extremadura, Ignacio Sánchez Amor, señaló hoy al PP regional que la mayoría parlamentaria que exige la reforma del Estatuto de Atonomía no es "una autorización para chantajes", en alusión a la exigencia de los 'populares' de que se realice un estudio sobre las existencias del embalse de Valdecañas.

Sánchez Amor indicó además que la "paciencia" del Grupo Socialista "tiene un límite" y su sentido de la responsabilidad hacia esa mayoría parlamentaria que exige la reforma del texto estatutario "no debe ser confundido por el PP con ningún tipo de comprensión respecto a sus actitudes".

El portavoz socialista hizo estas declaraciones en rueda de prensa en Mérida, donde aclaró que el apoyo mayoritario cualificado de la Cámara a la reforma "es una garantía de consenso". La mayoría que se pide para aprobar el estatuto, indicó, es "una mayoría reforzada" y "no es para que se utilice como un chantaje", insistió.

Añadió que el PSOE ha demostrado "nuevamente" durante estos días que tiene un "alto sentido de la responsabilidad institucional", si bien reclamó que "nadie abuse" de ello, en referencia a la condición impuesta por el PP.

Preguntado sobre si el Grupo Socialista está dispuesto a hablar sobre este asunto en el pleno del próximo jueves 16 de abril, Sánchez Amor recordó que el PP ha presentado una iniciativa parlamentaria para solicitar que la Junta de Extremadura realice un estudio sobre el embalse.

Al respecto, apostilló que esta iniciativa "no" le preocupa al Grupo Socialista, cuya única preocupación, dijo, es "mezclar" por parte del PP el tema de un "hipotético trasvase de Valdecañas" con el de la reforma del estatuto.

Además, Sánchez Amor se refirió nuevamente a las "contradicciones evidentes" entre el discurso del líder nacional del PP, Mariano Rajoy, y el del presidente de los 'populares' en Extremadura, José Antonio Monago, sobre este asunto, puesto que el primero abogó en un programa de televisión porque la política hidráulica tenga carácter nacional y sea dirigida desde Las Cortes.