Los presidentes de Congreso y Senado, dispuestos a impulsar tras Semana Santa una revisión de las incompatibilidades

Fuentes (PSOE) apuesta por "endurecer" la actividad parlamentaria y no comparte que se pueda trabajar en "un despacho de altos vuelos"

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

Los presidentes del Congreso y del Senado, José Bono y Javier Rojo, quieren impulsar después de Semana Santa el estudio de una revisión del sistema de incompatibilidades de los diputados y senadores y de la publicidad de sus actividades extraparlamentarias, un debate suscitado en las últimas semanas y en el que han pedido avances formaciones como el PSOE e IU-ICV.

Bono y Rojo han tratado este asunto en los últimos contactos que han mantenido. Según informaron fuentes parlamentarias a Europa Press, están de acuerdo en promover el debate tras las vacaciones y que los grupos hagan propuestas, no sólo sobre si debe darse más publicidad o no a las declaraciones que los políticos presentan en el registro de actividades, sino también sobre qué labor debe ser incompatible con la de diputado y senador.

El debate surgió en el Congreso tras filtrarse parte del dictamen de la Comisión del Estatuto del Diputado, el órgano encargado de conceder o denegar las compatibilidades, que tiene carácter reservado. Este documento, cuyo contenido teóricamente es secreto, se votó la semana pasada en el Pleno de la Cámara Baja y un centenar de diputados se negó a apoyarlo (o se abstuvieron o votaron en contra), expresando así su desacuerdo con la opacidad del sistema.

Un día antes de esa votación, PSOE e IU-ICV habían anunciado sus propuestas de hacer públicas las actividades profesionales de los diputados e impulsar una revisión del régimen de incompatibilidades para hacerlo más transparente. Su argumento es que se hace una interpretación muy amplia de la ley, favoreciendo la concesión de compatibilidades. Además, son partidarias de que los debates y los informes de la Comisión del Estatuto del Diputado dejen de ser secretos y de que este órgano pueda investigar si consideran que hay un abuso.

Esta misma semana, la Comisión del Estatuto del Diputado alcanzó un acuerdo unánime para dotar de mayor transparencia al contenido de sus trabajos y abrir una reflexión sobre el actual régimen de incompatibilidades. Dentro de tres semanas los grupos presentarán sus propuestas.

Los dos presidentes han decidido tomar cartas sobre el asunto sabedores de que la divulgación de esos datos perjudica por igual a ambas Cámaras y que resulta más eficaz unificar criterios y no permitir que se apliquen unas reglas para unos parlamentarios y otras distintas para los miembros de la otra cámara.

SIN DEBATE EN EL SENADO

En cualquier caso, en el Senado estos informes de la Comisión de Incompatibilidades se han aprobado hasta ahora sin problemas de ningún tipo. En la presente legislatura, casi la totalidad de los senadores ha presentado una declaración con actividades paralelas, sus casos han sido revisados y todos ellos, aprobados por el Pleno de la Cámara.

Ante la posibilidad de que se revise el sistema, los grupos de la Cámara Alta tienen distinto criterio. A diferencia de lo que ocurre en el Congreso, la peculiaridad del Senado es que casi un centenar de sus miembros compatibiliza varios cargos públicos, pues además del escaño, ocupan puestos de alcalde, concejal o parlamentario regional, así como un puesto en una diputación o cabildo insular. En estos casos, deben repartir su tiempo para tratar de cumplir todas las tareas públicas, pero cobran por uno de los cargos: están obligados a elegir un sueldo.

EL PSOE, DISPUESTO A UN ENDURECIMIENTO.

El portavoz del PSOE en la Comisión de Incompatibilidades, Francisco Fuentes, es partidario de una revisión profunda del sistema y, en su opinión, de endurecerlo. Han pasado años desde que se establecieron las reglas del juego, explica, y la situación del país ha cambiado. "Hace 25 años, la economía española no era la de hoy, los despachos profesionales tampoco eran lo mismo", asegura.

"Y no es lo mismo el diputado-senador que además va a una tertulia que el diputado-senador que además está llevando un despacho de altos vuelos. Al final, ninguno tiene exclusividad, pero hombre, cualitativamente no tiene nada que ver una cosa con la otra", denuncia en declaraciones a Europa Press.

Francisco Fuentes apuesta así por revisar en la Ley Orgánica de Régimen Electoral General la lista de actividades incompatibles con el cargo público. "La política tiene sus ventajas y sus inconvenientes, al que no le interese y echa sus cuentas, que se vaya a su casa", bromea.

Además, defiende suavizar el acceso público a las declaraciones de bienes de los parlamentarios. "Esa especie de secretismo no viene a cuento, en su momento tendría algún motivo, pero ahora no. Entre que las declaraciones sean secretas y ponerlas en la plaza pública, hay algunas vías", apunta.

PP, A FAVOR DE MÁS TRANSPARENCIA.

Antolín Sanz, secretario general del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, explica que su partido ve con buenos ojos un debate sobre esta cuestión para introducir "más transparencia". "Estamos dispuestos a estudiarlo para que se disipen las dudas, que las hay, y a veces infundadas", asegura.

El senador defiende en este punto que las compatibilidades que se otorgan en las Cámaras se conceden precisamente "porque son acordes con la legalidad vigente, están supervisadas y son compatibles". "La clase política española es gente seria y responsable y la normativa hace que haya situaciones compatibles", agrega.

Sanz asegura que en el Senado no se ha planteado hasta el momento este debate, pero insiste en que su grupo está abierto a estudiar cualquier iniciativa que se tome, si bien no dará el primer paso. "Si para profundizar en la transparencia hay que cambiar algo, estamos dispuestos a estudiarlo. Pero no digo que no haya transparencia, todos los parlamentarios hacen una declaración de bienes y cumplen la legalidad", insiste.

"COGER EL RÁBANO POR LAS HOJAS"

Por su parte, el portavoz de Entesa Catalana del Progrés, Carles Bonet, no está de acuerdo con la polémica surgida en el Congreso y considera que es una forma de "coger el rábano por las hojas". A su juicio, no hay ningún problema en que los parlamentarios compatibilicen cargos, ya que los políticos "no pueden alejarse de la realidad". "Que los políticos tengan dedicación exclusiva sería hacer un flaco favor a la política", mantiene.

El portavoz del grupo formado por el PSC, ERC e ICV, reconoce que se pueden dar "perversiones", pero defiende que eso es "una singularidad" y no la regla general. En este sentido, Bonet también rechaza dar más publicidad a las labores que los parlamentarios registran al inicio de cada legislatura en el registro de actividades. "Las cosas personales de los políticos deben ser públicas, pero no publicitadas", ejemplifica.

Sin embargo, el portavoz de CiU, Jordi Vilajoana, sí que es partidario de que se tenga acceso público a las declaraciones de actividades de los políticos y que incluso se 'cuelguen' en las páginas web de las instituciones. Además, considera necesario revisar la legislación para "adaptarla a la realidad", aunque no para endurecerla.

"Es bueno que en el Parlamento haya representación de todos los sectores profesionales, no puede limitarse a los funcionarios --sostiene--. Además, los políticos no tenemos contrato indefinido. Nuestro contrato es temporal, cada cuatro años tenemos que renovar y sin ninguna indemnización en caso de no continuar".

Otra postura defiende el miembro del PNV en la Comisión de Incompatibilidades del Senado, Iñaki Anasagasti, quien asegura que en la actualidad hay casos "bochornosos" de determinados políticos que compatibilizan el escaño con actividades privadas. "Los últimos acontecimientos me hacen pensar, hay que revisarlo", reconoce. De la misma forma, es partidario de dar más transparencia a las actividades de los parlamentarios para evitar sospechas.