Niegan que Brown deba disculparse por emails contra la oposición

LONDRES (Reuters) - Los correos electrónicos en los que se trataba sobre una posible campaña de difamación contra el Partido Conservador británico son "asquerosos", pero el primer ministro, Gordon Brown, no debería pedir perdón por ellos, dijo un ministro británico el lunes.

Los mensajes, enviados por Damien McBride, unos de los asesores del círculo más íntimo de Brown, proponían una campaña de calumnias personales contra los diputados conservadores y sus mujeres ante la cercanía de las elecciones. McBride dimitió el sábado.

"Estoy sorprendido, escandalizado y disgustado. El contenido de esas ideas que fueron planteadas por Damian McBride, creo que nadie podría leerlo sin tener una sensación de asco", explicó el ministro de Sanidad, Alan Johnson, en la radio de la BBC.

Pero Johnson agregó que Brown, que se enfrenta a una fuerte presión por parte de los políticos de la oposición para que se disculpe personalmente, no puede ser considerado culpable por los actos de cada persona que trabaja en el Gobierno.

La oficina de Brown ha dicho que el primer ministro no tenía conocimiento de los correos, que fueron enviados por McBride desde una cuenta de Downing Street.

Los conservadores quieren dar un impresión de desorganización en el Gobierno ahora que las elecciones generales están a 14 meses y han aumentado sus ataques al primer ministro, criticando que ha roto su promesa de acabar con la cultura del control de la información por la que su antecesor, Tony Blair, fue tan criticado.

La diputada conservadora Nadine Dorries, nombrada en los mensajes, rechazó la sugerencia de que Brown no estuviese enterado de las actividades de McBride y aseguró que el ayudante siempre estuvo muy próximo a Brown desde que era ministro de Economía.

"En el mundo real, un jefe es responsable de los actos de sus empleados (...) (McBride) recibe las instrucciones directamente del primer ministro, informa al primer ministro", explicó a Sky News.

Las encuestas muestran a los conservadores con una ventaja sobre los laboristas de al menos siete puntos, cuando Brown está lidiando con la crisis económica, una grave recesión y el creciente paro.

Estas revelaciones son especialmente vergonzantes para Brown después de que la ministra de Interior, Jacqui Smith, dijera que había pasado por error los gastos de películas porno que veía su marido.