Rosales, férreo opositor que se siente víctima de la "persecución" de Chávez

  • Caracas, 20 abr (EFE).- Manuel Rosales, alcalde de Maracaibo y actualmente en búsqueda de asilo en otro país, es el principal líder de la oposición venezolana y blanco habitual de las críticas del oficialismo, que lo tilda de "mafioso y corrupto".

Caracas, 20 abr (EFE).- Manuel Rosales, alcalde de Maracaibo y actualmente en búsqueda de asilo en otro país, es el principal líder de la oposición venezolana y blanco habitual de las críticas del oficialismo, que lo tilda de "mafioso y corrupto".

Rosales, considerado un político pragmático, fue gobernador durante dos periodos del estado petrolero del Zulia y el dirigente que aglutinó a la oposición en los comicios presidenciales de 2006, en los que fue derrotado por el mandatario Hugo Chávez.

Chávez se ha referido en numerosas ocasiones a Rosales como un instigador del "separatismo" en la región de Zulia, fronteriza con Colombia, y le ha acusado de mantener vínculos con el "narcotráfico y los paramilitares".

Además, el presidente venezolano se ha burlado del líder político en reiteradas ocasiones al menospreciar su habilidad verbal y lo ha calificado irónicamente de "filósofo del Zulia".

Rosales, actualmente en la clandestinidad, tramita un asilo territorial en un "país amigo", tras renunciar a presentarse hoy ante un tribunal por un presunto caso de corrupción que considera un "juicio político".

La Fiscalía venezolana acusó en marzo pasado a Rosales de enriquecimiento ilícito durante el período 2002-2004, cuando era gobernador de Zulia, un delito que acarrea penas de entre tres y 10 años de cárcel.

El ex candidato presidencial ha denunciado que el proceso en su contra constituye una "persecución" y como una "venganza" de Chávez, por haber derrotado al oficialismo "una y otra vez" en Zulia.

Rosales, de 56 años y formación socialdemócrata, compitió en las elecciones presidenciales del 2006 como candidato de más de 40 partidos opositores, aunque finalmente fue vencido por Hugo Chávez con el 63 por ciento de los votos frente al 37 por ciento.

Fue gobernador de su natal estado de Zulia (2000-2004 y 2004-2008), la rica región petrolera y ganadera del occidente venezolano, en la que hace 27 años comenzó su carrera política como concejal del municipio de Santa Bárbara.

En los pasados comicios regionales de noviembre de 2008 resultó elegido como alcalde de Maracaibo, en Zulia, cargo del que se "separó temporalmente" para preparar la audiencia ante el tribunal que le acusa de presunta corrupción y enriquecimiento ilícito.

Manuel Rosales nació el 12 de diciembre de 1952 en la localidad de Santa Bárbara del Zulia, en el seno de una familia humilde.

Tercero de diez hermanos, tuvo que abandonar los estudios a los 19 años para trabajar y colaborar económicamente en la manutención de su familia.

Rosales inició sus pasos políticos a los 12 años, en el histórico partido Acción Democrática (AD-socialdemócrata), en el que ejerció varios cargos juveniles.

En 1993 se separó de los llamados "adecos" y fundó su partido, Un Nuevo Tiempo (UNT), con el cual, como independiente, ganó la estratégica gobernación de Zulia.

Casado con Evelyn Trejo y padre de 10 hijos, algunos de ellos adoptivos, Rosales ejerció cargos en el legislativo regional y municipal antes de convertirse en 1996 en alcalde de Maracaibo para un periodo de cuatro años.

También es miembro fundador de la Universidad del Sur del Lago y ha ejercido cargos docentes en su natal municipio Colón, donde fue auditor interno del Concejo Municipal durante el período 1973-1974.

Como candidato presidencial, Rosales basó su propuesta electoral en la "democracia y justicia social", y en la promesa de que iba a ser el gobernante de los "26 millones" de habitantes de Venezuela.

Rechazó el calificativo de "salvador" de los venezolanos y se ha definido como un "demócrata probado" con un bagaje político que, según ha dicho, deja clara su capacidad para gobernar Venezuela.

Sus adversarios, no obstante, recuerdan que Rosales fue uno de los que sumó su firma a la autoproclamación del empresario Pedro Carmona como sucesor de Chávez, tras el golpe que apartó al presidente del poder durante dos días en abril del 2002.