Cinco personas podrían ser juzgadas en Cantabria por no acudir a su mesa electoral en las generales de 2008

La Ley del Régimen Electoral fija arrestos y multas de entre 180 y 1.800 euros para los presidentes o vocales que no acudan a la mesa SANTANDER, 25 (EUROPA PRESS) Un total de cinco personas podrían ser juzgadas por presuntos delitos de abandono de funciones, al no presentarse a las mesas electorales a las que estaban llamados como presidentes, vocales o suplentes en los comicios generales celebrados el año pasado. El Juzgado de Instrucción número 4 de Torrelavega ha dictado cinco autos de transformación en procedimiento abreviado por estos casos, lo que significa que si presenta escrito de acusación la Fiscalía, se celebrarán los correspondientes juicios. Según establece la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, el presidente y los vocales de las mesas electorales, así como sus respectivos suplentes que dejen de concurrir a desempeñar sus funciones, las abandonen sin causa legítima o incumplan sin causa justificada las obligaciones de excusa o aviso previo que les impone esta Ley, incurrirán en la pena de arresto mayor y una multa que oscila entre los 180 y los 1.800 euros. Este juzgado había abierto en total 13 diligencias previas por dejación de funciones, pero en ocho casos sí quedaron justificadas las ausencias. En los cinco restantes, el juez, tras concluir la investigación, percibe indicios de delito. El Fiscal deberá ahora calificar los hechos y, si formula acusación, los imputados podrán presentar su defensa. Las elecciones se celebraron el 19 de junio del año pasado. Ese día, uno de los imputados, J.L.C.S., explicó que llegó tarde a la mesa electoral de Torrelavega a la que había sido designado como vocal porque se le había averiado el coche, al residir en Castañeda. El suplente que le sustituyó sí que afirmó haberle visto llegar tarde, relatando la avería del vehículo. No obstante, en el auto, el juez señala que no está probado que requiriera el vehículo, ya que el domicilio facilitado estaba en Sierrapando, ni tampoco se aportaron pruebas sobre la avería, al reseñar J.L.C.S. que lo reparó el mismo, dado que era mecánico. Por su parte, M.T.O.M., aseguró que se presentó a la Mesa que le correspondía en Torrelavega como vocal, y la presidenta le dijo que se podía ir. Sin embargo, se considera que no compareció ni fue autorizada a marcharse, como si sucedió, y recoge el acta, con uno de los vocales. Igualmente, J.J.J alegó problemas de salud para no acudir a su mesa electoral a la que fue llamado como vocal, también en Torrelavega. Sin embargo, se incide en que los problemas de salud se sufrieron días antes, como prueba el parte médico, y que, en todo caso, no le impedían ejercer su labor, por lo que la Junta Electoral había rechazado su solicitud. Su asistencia posterior al médico fue cuatro horas después de la constitución de la Mesa. Una cuarta persona, O.P.H., alegó para no comparecer a la formación de la mesa en un colegio electoral de Torrelavega en la que se le había llamado como presidente, que no había tenido conocimiento de que se le había designado para esta función, una notificación que llegó a su domicilio pero que no recogió personalmente. Finalmente, J.F.B. dijo que acudió a la cita en su mesa, a la que fue llamado como suplente de un vocal, pero que alguien a quien no identificó ni por su nombre ni por su cargo le dio permiso para marcharse, una afirmación "no susceptible de comprobación".