El embajador de Venezuela dice que el golpe de Estado contra Chávez fue una "ofensa a la dignidad del pueblo"

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

El embajador de Venezuela en España, Alfredo Toro Hardy, aseguró hoy que el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, ocurrido en abril de 2002, fue una "ofensa a la dignidad del pueblo" que demostró su "apoyo a un Gobierno democrático".

A su juicio, el "fracaso" de este golpe de Estado, que terminó el 13 de abril con el regreso de Chávez al poder, fue porque los opositores "estaban convencidos de que se iban a encontrar con ciudadanos que iban a aceptar" esas acciones "como antes pasaba".

El embajador venezolano explicó que los políticos que tuvieron el poder en Venezuela durante 40 años, no reconocieron que con la llegada de Chávez se "logró invertir la ecuación existente" y se involucró más a la ciudadanía en la participación "cotidiana" para la toma de decisiones. "Muchas cosas ya habían cambiado", agregó.

"Ellos creían que ese 11 de abril podían hacer lo que quisieran sin que el pueblo reaccionara como sucedía antes", dijo Toro Hardy durante una conferencia celebrada en Madrid a propósito de cumplirse 7 años de ese acontecimiento.

Otro de los factores que influyeron para que el golpe de Estado no tuviese éxito, comentó el diplomático, es que los que asumieron las riendas del país "no estaban tomando en cuenta a las calles, y fueron precisamente esas calles las que se revelaron" exigiendo el retorno del actual mandatario venezolano.

El 11 de abril de 2002 se realizó una huelga general en todo el país respaldada con marchas y manifestaciones que terminaron con hechos violentos. Ante estos hechos, el alto mando militar anunció que había pedido la renuncia a Chávez quien, según los oficiales, aceptó abandonar el cargo.

En este sentido, Toro Hardy calificó de "espectáculo" los hechos protagonizados por la oposición venezolana que intentó tomar el poder en abril de 2002, cuando Pedro Carmona Estanga, entonces líder de la central empresarial más importante del país, "se juró a sí mismo como presidente" y ordenó anular algunos poderes públicos.

Cada año, el 13 de abril Chávez celebra su retorno al poder. Esa fecha ha sido bautizada como el "Día de la Dignidad Nacional" en la que el Gobierno recuerda el intento de derrocamiento, dando el mayor protagonismo a los 'chavistas' a quienes ha reconoció su constancia en las calles para reclamar su regreso al poder.