España/Venezuela.- La diplomacia española da por "zanjado" el incidente por la expulsión del eurodiputado Luis Herrero

MADRID, 16 (EUROPA PRESS) La diplomacia española da por "zanjado" el incidente por la expulsión de Venezuela del eurodiputado del PP Luis Herrero, tras convocar al embajador de este país en España y emitir una nota de protesta por "las formas" en que se gestionó su salida, informó hoy a Europa Press una portavoz del departamento que dirige Miguel Angel Moratinos. Tras conocer la orden de expulsión de Herrero, que había viajado a Venezuela como observador invitado por la oposición, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación convocó el sábado por la tarde al embajador de Venezuela en España, Alfredo Toro Hardy, a quien recibió el director general para Iberoamérica, Juan Carlos Sánchez. De forma paralela, la legación de España en Venezuela emitió una nota de protesta. El malestar del Gobierno español se centra en "las formas" empleadas en la expulsión de Herrero, que "no tuvieron en consideración" su condición de cargo público, añadió la portavoz. La fuente juzgó "expeditiva" la manera en la que se procedió a expulsar a Herrero del país, a quien recogieron unos militares en su hotel para llevarlo al aeropuerto, "sin mediar diálogo" alguno. Sin embargo, la portavoz indicó que la diplomacia española ya ha realizado todas las gestiones que correspondían tras el incidente y, dado que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha expresado públicamente su deseo de que el "incidente" no afecte a las "excelentes relaciones" con el Gobierno y el pueblo español, no cabe ir más allá. El Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores (MRE) ordenó el sábado que Herrero abandonase el país, en respuesta a la petición de la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, que consideró que el eurodiputado había incumplido sus funciones como acompañante internacional en el referéndum. La expulsión se pidió después de que Herrero criticara públicamente la ampliación del horario del proceso electoral hasta las seis de la tarde y llamara "dictador" a Chávez. Fuentes diplomáticas admiten que el eurodiputado quizás se extralimitó en sus funciones al entrar a calificar al presidente de Venezuela, ya que un observador suele ceñirse a valorar la limpieza del proceso electoral.