Las escuchas de EEUU superan sus límites, según medios

WASHINGTON (Reuters) - La Agencia Nacional de Seguridad interceptó correos electrónicos y llamadas telefónicas de estadounidenses a un nivel que sobrepasó los límites fijados el año pasado por el Congreso, según el New York Times.

Citando funcionarios de inteligencia no identificados, la noticia publicada el miércoles señaló que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en sus siglas en inglés) había participado en una "'recogida excesiva' de comunicaciones de estadounidenses dentro del país".

Las distintas fuentes caracterizaron la práctica como "significativa", "sistemática" o "involuntaria", indicó el Times.

"En las últimas semanas se ha llevado a cabo una serie de sesiones informativas gubernamentales clasificadas en respuesta una creciente controversia que algunos funcionarios temen podría dañar la credibilidad de los esfuerzos legítimos de recogida de datos de inteligencia", indicó el diario.

El Times explicó que el Departamento de Justicia reconoció el miércoles en un comunicado que se habían registrado problemas con las operaciones de vigilancia de la NSA y afirmó que se habían resuelto.

Un proyecto de ley aprobado por el Congreso en julio de 2008 autorizó las escuchas secretas de los servicios secretos de Estados Unidos a objetivos extranjeros, que se cree estarían fuera del país, sin la aprobación de un tribunal.

Los críticos denuncian que esto permite la vigilancia de llamadas telefónicas y correos electrónicos de estadounidenses, que se comunican con los objetivos extranjeros, sin la existencia de una orden judicial.

El proyecto de ley intentaba reducir las escuchas realizadas a ciudadanos estadounidenses, pero los críticos afirman que las medidas resultaron inadecuadas.

El Times indicó que "investigadores del Congreso han dicho que esperan determinar si se cometieron violaciones a la privacidad de ciudadanos estadounidenses".

"No está claro en qué medida la agencia podría haber escuchado activamente nuestras conversaciones o leído correos electrónicos de estadounidenses sin la autoridad apropiada, en lugar de haber obtenido simplemente acceso a ellos", añadió el periódico.

El proyecto de ley de 2008 se presentó tras la polémica por un programa de espionaje sin autorización, desarrollado durante el Gobierno del presidente George W. Bush y conocido en 2005.

Ese programa ofrecía protección ante la responsabilidad legal de las empresas de telecomunicaciones que participaron en las escuchas, que formaban parte de la "guerra contra el terrorismo" iniciada por el Gobierno republicano tras los ataques del 11 de septiembre.

El actual presidente, Barack Obama, ha revertido algunas políticas de seguridad del gobierno de Bush, ordenando el cierre dentro de un año de la prisión de Bahía de Guantánamo, que alberga sospechosos de actividades terroristas, y que se ponga fin a métodos de interrogatorio calificados por sus críticos como tortura.